miércoles, 8 de marzo de 2017

La mina de agua de Los Villa o del Puerto de Matahacas.



Localización y características:


La mina de agua de los Villa o del Puerto de Matahacas se haya situada dentro del casco urbano de Carmona, en unos terrenos conocidos como “Los Villa”, un gran espacio sin urbanizar, de unos 50.000 m2, situado antes de la intersección de la calle “Carretera Llerena-Utrera” y la Avenida del Doctor Villegas, entre los Terrenos de la Feria y los Salesianos. Dichos terrenos han tomado su nombre de la familia que hasta hace unos años fueran propietarios de este solar , y donde tenían construidas varias naves industriales destinadas al negocio de la aceituna. Los Villa están delimitados hacia el suroeste (la Vega) por uno de esos accidentes geológicos tan peculiares en los Alcores que llamamos Puertos y que permiten un cómodo acceso hacia la Vega, se trata del Puerto de Matahacas, que no siendo históricamente uno de los más importantes de Carmona no deja de tener, como en el resto de puertos en Los Alcores, una cierta importancia estratégica. En la zona del Puerto aparecen diversos restos de ocupaciones que abarcan desde el neolítico hasta la Edad media, siendo destacable los restos de una gran Horno de datación imprecisa pero que podría ser de época romana, siendo probablemente  reutilizado y restaurado en la Edad Media.

Vista general de Los Villa, sobre el Puerto de Matahacas, donde se marcan las diferentes lumbreras localizadas y el trazado de las galerías de la mina. En trazado verde las galerías que ha día de hoy son inaccesibles y en rojo el trazado que se ha podido explorar.

Uno de los Pozos- noria de los Villa antes de las obras  y sobre el que se han efectuado las obras de limpieza y vaciado. Antiguamente estuvo equipado con una noria y un sistema de canales, probablemente para el abastecimiento de una gran Huerta. Foto: José Millán. 
En la zona existieron importantes huertas (evidentemente relacionadas con todos los pozos de agua  ) de origen probablemente medieval. En antiguos mapas del siglo XVIII, encontramos ya la zona de Los Villa como un lugar llamado “Huerta Pineja”, formando parte de todo el conjunto de grandes huertas situadas en la Edad Media alrededor de la ciudad.
Sabemos que bajo el subsuelo de Los Villa existe un sistema de galerías de captación y conducción  de agua cuyos trazados se presuponen por una serie de pozos alineados (lumbreras). Algunos de ellos son grandes pozos- noria, utilizados antiguamente para el suministro de las huertas citadas, dichas galerías nos han sido descritas en parte por miembros de la familia Villa, que las recorrieron cuando los pozos eran aún accesibles. Por desgracia hace unos 20 años los pozos se taparon, rellenenándolos primero con escombros y cubriéndolos luego con cúpulas o cerramientos de ladrillo, y así han permanecido hasta nuestros días.
Foto aérea del año 1957 de la zona de Los Villa, la zona que se ve oscura es donde se encuentran la mayoría de pozos noria y que debería estar ocupada por las huertas.
       Cabe destacar el hallazgo fortuito, en el año 2013, y en la zona próxima al puerto de un pequeño pozo rectangular con dos galerías en su base que fue probablemente destapado por alguna máquina y que por sus características tipológicas fue considerado por el servicio arqueológico como posiblemente romano y perteneciente a algún tipo de conducción de agua. El pozo y la galería se encontraban completamente secos y casi totalmente taponados con escombros por lo que no se pudo hacer un estudio más detallado. Se tapó con albero para evitar su deterioro y el peligro para los viandantes:
http://www.20minutos.es/noticia/1756640/0/

Desde la AAES siempre tuvimos un especial interés por la zona de Los Villa, ya que las exploraciones realizadas hasta ahora en zonas próximas como El Puerto de Brenes o la Avenida de San Antón nos habían permitido explorar parcialmente una importante red de galerías que parecían dirigirse precisamente hacia este enclave. Por lo tanto teníamos a esta zona como el probable  origen de al menos dos de las minas más largas e importantes exploradas en Carmona. La de la Fábrica de Anís y la Mina de San Antón, con desarrollos de varios kilómetros. De hecho era sorprendente la gran cantidad de pozos (hasta 13) que pudimos localizar he inspeccionar parcialmente ya que se encontraban o bien taponados o inundados y todos situados dentro del recinto de los Villa,  siendo relevante que las profundidades de los pozos variaran de una línea de lumbreras a otra, por lo que todo indicaba que había de tratarse de al menos dos minas distintas.


Obras de limpieza del pozo noria realizadas por el Ayuntamiento y que permitió la exploración de las galerías: Foto José Millán.


En la zona de los Villa se está construyendo actualmente un supermercado Aldi y en fechas recientes se concluyó la construcción de un Burger King. Dichas obras han supuesto la realización en la zona de importantes movimientos de tierras y cimentaciones, que por las evidencias de restos de origen romano en el subsuelo han contado con el preceptivo seguimiento arqueológico. Los pozos existentes en la zona de obras han sido tratados con un especial interés para instar a su preservación, como parte de este sistema de conducción de aguas de más que probable origen romano. Tras un acuerdo entre la constructora y el Ayuntamiento se procedió a la limpieza y vaciado de uno de los pozos principales, un gran pozo noria situado en la zona central de los terrenos y que tras las obras iba a quedar bajo la nave del supermercado. Dicha limpieza fue realizada por poceros y sufragada por el Ayuntamiento con objeto de poder investigar las galerías existentes. En estas exploraciones hemos intervenido miembros de la AAES, en base al convenio subscrito con el Ayuntamiento y un miembro del servicio arqueológico. Finalmente  se pudieron explorar y catalogar unos 80 metros de galerías hasta dos nuevos taponamientos.


           Poceros realizando la limpieza y vaciado del pozo-noria: Foto José Millán.


La exploración; descripción de la mina:

Los trabajos de exploración fueron coordinados con la empresa de limpieza de tal manera que fueron realizados en el momento en que la base del pozo fue limpiada de raíces que lo habían colmatado y se encontraba ya  vacío  de agua. De la base del pozo parten dos galerías; una en dirección oeste y otra en dirección noreste. La primera esta alineada con el pozo y la segunda parte de una de las esquinas haciendo casi un ángulo recto con la dirección del pozo, que tiene unas dimensiones de 3,73X 1 metro y esta alineado en el eje este-oeste. El sentido de circulación del agua es de este a oeste.


                Imagen de la galería con dirección oeste : Foto José Millán.

Se trata de un típico pozo-noria que puede que haya sido reexcavado hacia el lado largo desde una típica lumbrera de mina, algo  más pequeña. Vemos como  los mechinales (huecos para el apoyo de los pies que facilitan el acceso al pozo) están en un lateral del pozo y no en el centro y esto podría ser indicativo de esta reexcavación. La orientación de las galerías señala que es una lumbrera utilizada para realizar un cambio de rumbo de la galería, cosa muy común en las minas de agua, por lo tanto nos inclinamos a pensar que es la reutilización de una lumbrera primitiva. La galería que toma dirección oeste (a favor del agua) tiene una altura de 2,5 metros y un ancho de apenas 45 cm. a los dos metros da un quiebro a la izquierda y tras otros dos metros a la derecha para recuperar el rumbo. El fondo esta muy colmatado de limo por lo que es muy penoso avanzar. Estamos en una típica unión realizada por dos equipos excavando en sentidos contrarios, de hecho vemos los típicos lucernarios que empiezan estando en la pared izquierda y tras el quiebro pasan a estar en la derecha. Los espaciamientos entre lucernarios siguen los patrones comunes de entre 15 y 70 cm. Las marcas de herramientas también indican este cambio de sentido de excavación. En el punto de unión se aprecia la disparidad de alturas que indica una igualación de niveles en el punto de unión. Tras esta zona  sigue la galería con una altura de 1.64 metros y un ancho de 62 cm. con un rumbo constante de 263 grados y a los 16 metros (22 metros desde el pozo) alcanzamos una lumbrera taponada por escombros. El agua ha reexcavado entre los escombros un pequeño hueco por el que podemos ver la galería posterior, incluso medir su longitud con el láser, que es de 15 metros hasta un quiebro o taponamiento, la dirección es de 246 grados, es decir gira un poco hacia el Sur. En este punto culmina la exploración de este sector de la galería. Cabe destacar que es una lumbrera circular, lo que no es muy común, ya que es la forma rectangular la que predomina en este tipo de minas.



                  Imagen de un lucernario : Foto José Millán.


La galería con dirección noroeste presenta unas dimensiones que en principio son  de 2,3 metros de alto por 61 cm. de ancho,  en el suelo hay más de 40 cm. de lodo. Las paredes están cubiertas de un limo rojizo que debe ser restos de arcillas depositadas por inundación.  Aparecen lucernarios en el lado izquierdo según avanzamos que junto con las huellas de herramientas marcan un sentido de excavación hacia el interior, que se mantiene hasta el final de esta galería. Los espaciamientos entre lucernarios son similares al de la otra galería, guardando un patrón recurrente. El rumbo es más o menos constante de 33.5 grados , girando ligeramente hacia el este. Avanzamos 30,52 metros hasta una nueva lumbrera taponada por escombros, el agua que discurre por la galería brota de la zona superior de los escombros por lo que suponemos que la galería esta inundada al otro lado del taponamiento. A mitad de galería la altura desciende hasta los 1.74 metros permaneciendo el ancho constante. En el techo de la galería aparecen unos curiosos conductos que parecen pequeños veneros naturales y que están completamente concrecionados, es la única zona de la galería donde aparecen formaciones calcáreas. 


        Imagen de una lumbrera taponada, en este caso de sección circular, lo que no es habitual. : Foto José Millán.



                                Las galerías desde la base del pozo-noria. : Foto José Millán.

Conclusiones:

Sólo hemos podido explorar unos 80 metros de galería pero los datos obtenidos confirman que se trata de una galería tipológicamente igual a las que encontramos en el resto de minas de origen romano estudiadas en los Alcores. Los pozos taponados a los que hemos llegado están perfectamente situados en superficie por lo que se podría realizar su limpieza en futuras actuaciones en la zona y así seguir completando el estudio de la mina. El sentido de flujo de agua y la dirección de la galería nos indica que efectivamente debemos estar en la galería que suministra agua a la mina de la Fábrica de anís. Por lo tanto tenemos un desarrollo de 323 metros desde el punto taponado hasta la conexión con la misma, en otro taponamiento. Todo este tramo de galería discurre paralela a la calle Bonifacio IV, cruzando toda la barriada hasta el Puerto de Brenes. Estos datos confirman lo que ya suponíamos y es que la mina de la Fábrica de Anís supera con creces el kilómetro de desarrollo. Desconocemos el estado de la mina en este largo tramo pero seguro ha de encontrarse taponada en más de un punto. La galería oeste presenta una excavación típica de dos equipos en sentidos contrarios corrigiéndose los errores de rumbo y altura  en el punto de unión,  pero no guarda un patrón normal de espaciamiento de este tipo de minas  con la siguiente lumbrera, que debería ser de unos 30 metros (unos 100 pies romanos), quedándose en 22 metros, además la lumbrera es circular lo que tampoco es muy común. Sospechamos que esta lumbrera taponada es un colector, donde converge otra galería que viene del sur (eso parece indicar la posición de las lumbreras localizadas en la zona).

               Imagen de la galería con dirección noroeste : Foto José Millán.


Esta galería podría ser un aporte a la principal que viene a traer agua desde manantiales situados cerca del Puerto, donde ha aparecido el pozo descrito en la introducción de este artículo y desde donde viene una línea de lumbreras. A veces hemos encontrado pozos circulares en colectores donde convergen varias galerías, esta forma circular facilita esta conexión.
En cuanto a la galería con dirección noroeste si presenta un espaciamiento típico con la otra lumbrera, en este caso de 30 metros, esta excavado en una única dirección, cambiando la técnica respecto a la otra galería. Es claramente la galería principal y que aporta el mayor caudal a la mina, por la posición de las lumbreras localizadas sabemos que desde el taponamiento se dirige con una dirección de unos 41 grados hacia la esquina entre la Avenida Doctor Villa y la carretera Llerena- Utrera, donde existe una lumbrera que ha sido inspeccionada, encontrándose la galería completamente inundada. La distancia es de unos 90 metros lo que sugiere que mantiene un patrón de espaciamiento de lumbreras de 30 metros, que es lo típico en las galerías principales de este tipo de minas.


                                     Ascendiendo por el pozo-noria : Foto José Millán.

Con esto queda más o menos resuelto el trazado y funcionalidad de la galería que discurre al norte de Los Villa, paralela a la carretera Llerena-Utrera pero nos queda pendiente determinar tanto el trazado exacto como la funcionalidad de la galería que discurre al este, hacia el Puerto y de la que tenemos localizada una línea de lumbreras de poca profundidad. Tenemos la teoría que pueda estar relacionada con otra gran mina de agua que actualmente esta en exploración, la de San Antón, pero esto será objeto de futuras investigaciones.
Esta exploración ha servido finalmente para confirmar lo que ya suponíamos y es que bajo el subsuelo de Los Villa existe un sistema de galerías captadoras y conductoras de agua de origen romano y que habría que poner en valor continuando en un futuro con la limpieza de las lumbreras y con la exploración y catalogación de las galerías.
El equipo de exploración ha estado compuesto por: Juanma Román (arqueólogo), Antonio Gonzalez (geólogo) y Marcos Alexis Portillo y José Millán (espeleólogos).
Queremos dar las gracias tanto a la constructora como al Ayuntamiento por colaborar y en el caso del Ayuntamiento especialmente por financiar la limpieza de este pozo, sin la que hubiera sido imposible esta exploración.







Un enlace a un vídeo realizado durante la exploración:



sábado, 11 de febrero de 2017

La mina de agua del Alcázar del rey Don Pedro.

Introducción:

         En el mes de julio del pasado año la Asociación Andaluza de Exploraciones Subterráneas suscribe un convenio de colaboración con el Ayuntamiento de Carmona que tiene como objetivos la exploración, catalogación y puesta en valor de las minas de agua existentes en el subsuelo de la localidad. A partir de entonces hemos realizado   diferentes investigaciones destinadas a la localización de las galerías para  su posterior exploración. Uno de los enclaves investigados es el llamado Alcázar del rey Don Pedro, donde teníamos constancia de la existencia de galerías subterráneas. El presente trabajo expone los resultados de los trabajos de exploración llevados a cabo en dicho emplazamiento.


Momentos de la firma del convenio de colaboración con el Ayuntamiento de Carmona.
Situación y características:
         La mina que nos ocupa esta situada bajo el recinto amurallado que aún perdura de lo que fuera el  Alcázar Real de Carmona, o del rey Don Pedro, en la zona más elevada de la ciudad. Esta compuesta por tres  galerías  excavadas a unos treinta metros de profundidad  en las que existen seis  lumbreras de registro  espaciadas a distancias de entre 30 y 44 metros y situadas dentro del recinto amurallado. De estas lumbreras dos (las mas exteriores)  han sido completamente rellenadas con escombros, lo que impide continuar la exploración en estos puntos. Una de ellas esta tapada con un cerramiento antiguo y tres son accesibles, habiendo sido equipadas recientemente con pretiles de ladrillo  y tapas registrables. En una de las lumbreras (por la que hemos accedido) se ha instalado un sistema de bombeo de agua para el servicio de las obras que rehabilitación y consolidación que se han ido realizando en el recinto. La longitud total explorada es de unos 250 metros.

Entrada principal  del  Alcázar del Rey don Pedro , actual Parador de Carmona.
Foto. José Millán.
La mina hubo de formar parte del abastecimiento de agua de las diferentes fortificaciones que se sucedieron en el tiempo sobre este privilegiado emplazamiento. La parte mas destacable y visible  de todo este  sistema es un gran pozo (excavado probablemente sobre una lumbrera de menor tamaño),  donde estuvo ubicada una noria de sangre y  que conserva aún parte de la estructura superior de tracción y las canalizaciones , que ocupaba un lugar preferente dentro del palacio fortificado.
Tanto las galerías estudiadas como las lumbreras de registro  responden a la tipología de  las minas romanas estudiadas hasta ahora en los Alcores, si bien han sufrido visibles remodelaciones, limpiezas, reexcavaciones y taponamientos con represas que probablemente han de corresponder a las épocas de uso islámico y medieval.  


Pozo de acceso a la mina,equipado con una bomba para el servicio de las obras de restauración del Alcázar.Foto: Juanma Román.
Contexto histórico:
El Alcázar se haya situado en un punto estratégico sobre la ciudad, siendo la zona más elevada del escarpe. Esta condición implica la más que probable ocupación de la zona ya desde el neolítico en adelante, niveles arqueológicos que  prácticamente han desaparecido  dada  la intensa ocupación que la zona ha sufrido desde época islámica. Sí han aparecido restos de ocupación de  época romana  y que están fundamentalmente representados por restos de pequeños aljibes, situados sobre los rebajes realizados para la construcción del foso defensivo. 


Pared del foso defensivo exterior del Alcázar, la excavación ha cortado uno de los pozos de la mina que se ve perfectamente en la foto, sobre el que se ha colocado el sillar, se trata del pozo final de la galería surooeste, que esta completamente taponado. También ha cortado un  aljibe de origen romano que esta situado a la izquierda del pozo.
foto: José Millán.
La construcción del  primitivo Alcázar  ha  de remontarse a la época de dominación islámica  probablemente como la fortaleza de un reyezuelo taifa en el siglo XI. Tras la reconquista fue tomado por los cristianos y reconstruido,  dándole forma rectangular y edificando  dos recintos separados  mediante  muros y barbacanas. De esta época es probablemente el foso  exterior, equipado con dos accesos y un torreón defensivo.  
La reforma más importante del edificio  fue llevada a cabo en el siglo XIII por parte de Pedro I de Castilla, (Pedro el cruel), que lo convierte en uno de sus palacios favoritos. Posteriormente es remodelado durante el reinado de  los Reyes Católicos construyéndose una nueva torre y mejorando las dependencias interiores.
El edificio sufre importantes daños en los terremotos acaecidos en 1.504  y 1.755, quedando parcialmente en ruinas. En el año 1.871 se construye en la zona central del recinto un aplaza de toros y ya en épocas recientes el conocido Parador de Carmona.

Imagen de archivo del Alcázar, donde se distingue toda su estructura y los dos recintos perfectamente diferenciados, abajo a la derecha se aprecia el edificio en construcción del actual Parador de Carmona. 
Hemos encontrado algunas referencias a la mina del Alcázar  en publicaciones como “Antigüedades y excelencias de la Villa de Carmona: Y compendio de historias”.  un libro escrito por el Padre Juan Salvador Baptista Arellano en el año 1.628 y reeditado recientemente por Juan Belloso Garrido. Donde se hace referencia al pozo noria existente en el Alcázar, a las minas que lo alimentaban, a obras de limpieza de las galerías realizadas “en su tiempo” y a la  relación de estas con la Fuente de la Puerta de Córdoba, hecho que hemos  podido constatar en base a las investigaciones realizadas en la mina situada en este emplazamiento y que parece demostrar que no es más que la salida o punto de descarga de las galerías del  Alcázar: 

http://minasdeagua.blogspot.com.es/2016/05/la-mina-de-agua-de-la-puerta-de-cordoba.html



Arriba la fuente de la Puerta de Córdoba, que es el punto de descarga conocido de la mina del Alcazar. Abajo una representación tridimensional de la galería hasta una lumbrera taponada.

La exploración; descripción de la mina:
         Los accesos a la mina se encuentran dentro del recinto arqueológico del Alcázar por lo que es necesario solicitar permiso de acceso  al Ayuntamiento, que nos fue concedido tras presentar el correspondiente proyecto de exploración. En todas las actividades realizadas nos ha acompañado  el arqueólogo  municipal Juanma Román, que se  ha integrado a nuestro equipo . La primera de las actividades realizadas consistió  en la inspección de los pozos con  una cámara de vídeo, con ello comprobamos  que la mina no estaba inundada e identificamos  las galerías existentes en la base de cada pozo.
Descendiendo el pozo de 28 metros por el que hemos accedido a la Mina.
Foto: Juanma Román.

La primera exploración espeleológica se realiza en el mes de noviembre del pasado año, tras las inspecciones realizadas decidimos acceder por el pozo situado más al norte del recinto  donde se han instalado la bomba de extracción de agua. La cámara reveló la existencia de tres galerías por lo que debía  ser un pozo colector o cruce de dos galerías distintas. El pozo cuenta con un pretil de ladrillo al que practicamos un par de anclajes químicos que junto con un reaseguro a un gran bloque nos proporcionaba una excelente cabecera para el descenso. El pozo tiene las  dimensiones típicas de putei romano;  1,48 X 0, 90 metros y una profundidad de 28,4 metros. En la base del pozo efectivamente se abren tres galerías que habíamos grabado con la cámara, la altura de agua en la base del pozo  es de unos 50 cm. Lo que nos encontramos es  una  galería principal que se desarrolla en sentido norte-sur y una galería secundaria que va hacia el oeste. Tras una primera exploración en la que se recorre y fotografían todas las galerías se realiza una segunda entrada en el mes de enero del 2017  para realizar los trabajos topográficos y  completar las investigaciones.
  
Inicio de la galería norte, de la mina,.
Foto: José Millán.
Empezamos por describir  la galería principal en el sentido norte, que es el que nos llevaría hacia la Puerta de Córdoba, punto de descarga de la mina. Se trata de una galería de unas dimensiones de 1,24 metros de ancho por 2,11 metros de alto, con una sección muy irregular, son dimensiones muy atípicas pero es claramente el resultado de la reexcavación de las paredes a lo ancho por estar formadas de roca menos consistente,  quedando los estratos de roca mas firme en el techo.  A los 28 metros de iniciado el avance llegamos a un  pozo, tiene una tipología similar al que hemos descendido, esta cubierto con losas de piedra o ladrillo no pudiendo determinas el material exactamente por estar a 30 metros sobre nuestras cabezas, parece un cerramiento primitivo (este pozo no esta visible sobre el terreno). Poco antes del pozo se aprecia un venero de agua que ha sido cortado por la galería, ahora esta seco pero en su día debió aportar cierto caudal a la mina. 

Base de pozo con una tipología claramente romana.
Foto: José Millán.
A partir del pozo la sección de la galería va cambiando y la roca se hace algo más consistente, el nivel del agua sube, lo que denota que estamos caminando a favor del agua y llevando una ligera pendiente descendente. La altura de la galería sube hasta casi los tres metros y el ancho pasa a ser de entre 60 a 70 cm. Ahora son dimensiones típicas como los  lucernarios que aparecen  en la zona superior derecha distanciados a unos 70 cm. están recubiertos por formaciones como toda la zona superior de la galería, se aprecian también las señales de los picos que confirman un sentido de excavación  en contra de nuestro avance. Bajo los lucernarios originales se aprecian de vez en cuando unas  excavaciones regulares que podrían también haber sido realizadas para albergar lámparas  pero que han roto la capa de concreción indicando que son excavaciones recientes, realizadas probablemente  en alguna de las fases del mantenimiento de las galerías en épocas posteriores. También encontramos  en algunos puntos próximos a las lumbreras las típicas hornacinas para depositar las vasijas con aceite. 



Arriba imagen de un lucernario, cubiero por concrecciones calcáreas abajo aspecto de la zona final de la galería Norte.
Fotos: José Millán.
Tras avanzar unos 15 metros encontramos lo que parece un pozo o galería situado en el lateral derecho (según avanzamos) de la galería principal. El taponamiento es antiguo, puede tratarse de un  pozo auxiliar que se encuentra desplazado de la galería, cosa que ya hemos encontrado en otras minas. Por distancia nos encontraríamos en el centro exacto entre dos lumbreras. Tras avanzar otros 14 metros con una altura de agua que sigue aumentando y sin cambios morfológicos alcanzamos un taponamiento que no es más que la base de la siguiente lumbrera. Se trata de un taponamiento muy reciente por los materiales que aparecen y que sabemos por la topografía que pertenecen a una lumbrera que ha de encontrase en la explanada de albero que existen ante la fachada norte  del Alcázar. Esta última lumbrera esta completamente tapada  y no es visible en el exterior. El total de galería recorrido es de unos 65 metros.

Taponamiento de una lumbrera al final de la galería  Suroeste .
Foto: José Millán

Volvemos al punto de salida y comenzamos a explorar la galería lateral que toma rumbo suroeste que tiene una sección irregular y unas dimensiones de 1,85 m. de ancho por casi dos metros de alto, su morfología y dimensiones también son debidas a la reexcavación de las paredes, hay restos de estas  acumulados en ambos laterales. Avanzamos unos 34 metros hasta alcanzar una lumbrera similar a las anteriores, se aprecian lucernarios en la zona alta de la galería y situados en el lado izquierdo (según avanzamos) . En la base del pozo existen unos  revestimientos  de ladrillo que parecen haber sido el soporte de una antigua represa  que ha sido desmontada, estando alguno de los ladrillos que la formaban  apilados en el lateral de la galería, la tipología de los ladrillos parece moderna, pero no demasiado reciente, puede que medievales. El patrón de distanciamiento entre lumbreras aumenta unos tres metros respecto a la galería anterior, el nivel del agua va bajando a medida que avanzamos de 0,5 metros a unos 0,20, esto indica que llevamos pendiente positiva y  que vamos en contra  de la circulación del agua. Tras recorrer unos 12 metros la sección de la galería cambia y la roca se hace más consistente la galería pasa a tener una sección muy peculiar que parece condicionada por conductos freáticos previos, tiene una altura de unos dos metros y un ancho que va  de unos 50 cm. a 1 metro en la zona central. En esta zona encontramos nuevos  refuerzos de ladrillo que parecen  contener betas de arcillas. Estos  ladrillos tienen una tipología que podría ser romana, tienen un grosos de unos 7 cm. y un largo de unos 29 cm. los anchos son difíciles de ver pero pueden rondar los 20 cm. Presentan curiosas deformaciones que podrían deberse a  haber sufrido por los movimientos sísmicos que acaecieron en Carmona en el siglo XVI.


Arriba aspecto de la galería suroeste, donde apreciamos una gran altura y una morfología muy peculiar influenciada por conductos freáticos. Abajo refuerzo a base de muro de ladrillo en una beta de arcillas.
Fotos: José Millán.
Aparecen lucernarios en la galería, algunos en la derecha y otros en la izquierda, las marcas de herramientas visibles  parecen indicar un sentido de excavación contrario al sentido de nuestro avance. Avanzamos 44 metros desde el pozo hasta alcanzar un nuevo taponamiento que es la base de la lumbrera siguiente. Los materiales que se encuentran en el taponamiento parecen medievales. Sabemos que este pozo coincide con el foso exterior del Alcázar en su fachada lateral, de hecho el foso ha cortado parcialmente el pozo, cuya sección se ve sobre la pared del mismo. Volvemos a ver un cambio de patrón Inter.-lumbreras que se va a 44 metros. Estas medidas son similares a las que hemos encontrado en otras minas de agua muy importantes como la de Alcaudete y también están presentes en galerías de captación. la distancia recorrida en este sector es de unos 80 metros.

Zona  final de la galería  suroeste, la roca es mas dura y adquiere una morfología típica, se aprecian las marcas de herramientas que marcan el sentido de excavación.
Foto: José Millán.
Nos queda por último describir la galería principal que va  hacia el sur, hacia el gran pozo-noria. Esta galería es la que presenta las mayores reexcavaciones, creemos que por modificaciones y limpiezas  posteriores a su construcción,  teniendo en un principio  una sección muy irregular  con un ancho de 1,80 m. por un alto de unos dos metros, se trata de la zona donde la roca es claramente  más blanda, las arenas y arcillas procedentes de las limpiezas están  acumuladas a ambos laterales de la galería. Parece una galería excavada a favor de un estrato horizontal de margas quedando la  calcarenita en el techo,  que  es lo que proporciona la estabilidad necesaria y evita el colapso.  No se aprecian ni  señales de herramientas ni lucernarios.  A los 29 metros encontramos una nueva lumbrera similar a las  anteriores,  que en este caso esta abierta por su parte superior, habiéndose colocado una trampilla de hierro en las recientes obras de acondicionamiento del Alcázar. Desde la lumbrera continúa la galería con las mismas características hasta que a los 13 metros se produce un curioso cambio de sección, la galería se reduce bruscamente hasta los 70 cm.  de ancho y tras este paso se vuelve abrir a  dimensiones similares a las anteriores. Esta morfología se me antoja hecha  adrede para colocar algún tipo de compuerta o represa en el estrechamiento, además esta justo en el centro entre las dos lumbreras, lo que no debe ser casualidad. Se aprecian estratos de roca más consistente que no han sido reexcavados junto a estos aparecen una gran cantidad de icnofósiles (madrigueras fosilizadas de artrópodos excavadores) con forma de  de tubos entrecruzados de gran dureza que sobresalen de los sedimentos margosos.
    
Imagen de la gran galería con dirección sur y que culmina en el pozo-noria.
Foto: José Millán.
Restos de herramientas hierro.
Foto: José Millán.

Revueltos entre los escombros de las  limpiezas de la galería  encontramos ladrillos y algún sillar que podrían formar parte de alguna  estructura de represamiento, también se hayan dos objetos de hierro completamente oxidados que podrían pertenecer a antiguas herramientas  y que se extraen para su estudio . Tras el estrechamiento tenemos otros  15 metros de galería de grandes dimensiones 2X2 metros aproximadamente que desemboca  al gran pozo noria. El pozo tiene 3,5 metros de largo por 1,3 metros de ancho. El fondo del pozo esta lleno de escombros recientes hasta tal punto que no podemos ver el fondo, donde debe de existir algún pequeño manantial o afloramiento  que sea el que mantenga los niveles de agua de la mina. La distancia recorrida en este sector es de unos 60 metros.


La galería con dirección al pozo-noria en la zona central, donde experimenta un cambio de sección y afloran materiales más duros y algunos fósiles.
Foto: José Millán.

Conclusiones:
Tras la exploración y estudio de las galerías  nos queda claro que (como en otras ocasiones) debemos estar ante una mina de agua romana reutilizada. La tipología de las lumbreras y sus patrones de distanciamiento son típicamente romanos,  así como la de las  galerías que no han sido completamente reexcavadas, donde se aprecian los correspondientes lucernarios, hornacinas y huellas de herramientas características. Sólo se ha podido explorar  parcialmente pero tenemos localizada y explorada los últimos metros de la galería que lleva estas aguas hasta la Puerta de Córdoba.  La hipótesis es que estamos ante una obra de conducción y captación destinada a abastecer de agua a un enclave tan importante como una de las puertas principales de la Carmo romana. La profundidad de los pozos del Alcazar no es casual,  ya que coincide en términos absolutos con la cota de este emplazamiento extramuros y se excavaron atravesando prácticamente todo el paquete de estratos calcareníticos  llegando a la zona de las margas,  buenas recolectoras de agua. 

Trazado superpuesto a la foto de satélite de las minas del Alcázar y de la Puerta de Córdoba , debe de tratarse de un mismo sistema cuyas galerías han quedado interrumpidas por los taponamientos.

La mina nace en la base del gran pozo noria y  desde este punto se conduce una galería principal o acueducto  hasta la salida de las aguas en la Puerta de Córdoba. En esta galería  se han  usado las técnicas habituales de construcción de acueductos subterráneos, consistente en  la excavación   previa de lumbreras alineadas y espaciadas  a distancias de unos 29 metros (100 pies romanos) e ir uniéndolas sucesivamente por dos equipos excavando en sentidos contrarios entre lumbreras y   en los puntos de unión se corrigen los errores en  las cotas y rumbos . La longitud total de esta galería principal es de unos 350 metros. 

Galería de sección atípica en la base de una lumbrera,  condicionada por la excavación de estratos horizontales  de roca de poca consistencia entre estratos más duros que están presentes en el techo. Foto: José Millán.

La galería que nace desde la  2º lumbrera desde el Pozo-noria en dirección oeste debe ser una galería recolectora, destinada a aumentar los caudales de la mina. El hecho de que el nivel de agua disminuya hacia el final de la misma (el taponamiento) confirma una ligera pendiente ascendente y por tanto su carácter recolector. La gran altura que adquiere es debida a la reexcavación provocada seguramente por el ajuste de niveles y el seguimiento de veneros, de hecho en una de las lumbreras aparece presente un venero bien desarrollado y que ha quedado “colgado”  a unos metros sobre la galería, el seguimiento de veneros  también parece avalado por  su trazado algo irregular y con frecuentes quiebros.  
Es curioso el cambio en los patrones ínter lumbreras en esta galería  que se van a 34 y 44 metros, (115 pies, que es un actus o 150 pies)  esto sucede en otras minas estudiadas y puede tener varias explicaciones: Puede ser  una galería construida en una época posterior y por tanto se produjeran cambios en las técnicas construcctivas, también es posible que  al ser una galería secundaria contara con una mejor ventilación ya que la galería principal ejerce un efecto “venturi” , extrayendo el aire viciado de forma natural y permitiendo distanciar las lumbreras. También puede que simplemente al no ser esta galería un acueducto y tener un carácter de captación los patrones interlumbreras variaran.
Algunos tramos de galerías presentan recubrimientos parietales bien desarrollados.
Foto: José Millán.

La mina hubo de ser reutilizada durante los períodos de ocupación islámica y medieval como sustento de las fortificaciones y  pudo ser en estos momentos cuando se construyera el gran pozo-noria, (puede que reexcavado sobre una lumbrera normal) y se ensancharan las galerías próximas al mismo buscando un mayor almacenamiento de agua, los restos de represas pueden ser también de este período. (Según las referencias citadas del Padre Juan Salvador Baptista la mina  fue limpiada en el siglo XVII).
Las únicas posibilidades que tenemos de recuperar el trazado integro de la mina son el destaponamiento de los pozos finales o encontrar accesos al otro lado de los mismos por algunas lumbreras que sigan abiertas en la actualidad que serán el objetivo de próximas investigaciones.


 El equipo de exploración he investigación ha estado formado por Juanma Román, (arqueólogo) Antonio González (geólogo) y los espeleólogos Marcos Alexis , Manolo Bernal y José Millán. Damos las gracias al Ayuntamiento de Carmona por su colaboración a la hora de facilitar los accesos y poner a nuestra disposición al miembros del servicio arqueológico.
Finalmente adjunto un enlace a un vídeo realizado durante las exploraciones: 


sábado, 24 de septiembre de 2016

El pozo romano de la finca del Molino de Viento


Introducción:
            En este caso presentamos el  estudio de uno de los sistemas  de captación de agua  más comúnmente  utilizado en Los Alcores desde tiempos muy remotos y que paradójicamente resulta ser uno de los menos documentados en lo que al  período de ocupación romana  se refiere, entre otras causas por la intensiva reutilización de todos estos primitivos pozos, que en gran medida han sido  modificados en épocas posteriores.
La avanzada civilización  romana desarrolló en los Alcores toda una cultura  de elaboradas técnicas de captación de aguas subterráneas, que, basándonos en las evidencias, debieron ser llevadas a cabo por auténticos profesionales  “fossores”, con amplios conocimientos tanto de minería como de técnicas de  captación y aprovechamiento de veneros de agua y  que pusieron en practica un conjunto de técnicas y sistemas que se repiten de manera sistemática en todas las galerías subterráneas  estudiadas hasta ahora.
 Ya hemos tenido ocasión de explorar y documentar  una serie de minas de agua (algunas de grandes desarrollos) destinadas al abastecimiento, tanto de grandes núcleos poblacionales como de importantes asentamientos agrícolas. En este caso se trata de  una simple estructura compuesta por un pozo y una galería de captación y que, por evidencias, debió ser construido para el abastecimiento de una Villae situada  en el  ámbito rural de las Terrazas, situadas al Oeste de de la ciudad de Carmo,  zona que estuvo intensamente poblada en el Alto Imperio Romano.

Lo cierto es que  la construcción de este tipo de pozos con galerías captadoras es muy común en Los Alcores, y se han venido utilizado hasta la actualidad , pero las características tipológicas y constructivas  de la galería de captación son inequívocamente romanas, lo que sumado a otras evidencias existentes en los terrenos  anexos al pozo nos permiten situar su  construcción  en este intenso y fascinante período de “romanización” de Los Alcores.

Localización del Pozo romano de la finca del Molino de Viento

Situación y contexto arqueológico:
            El pozo se haya situado en una finca  situada a unos tres kilómetros al Suroeste del casco urbano,  frente a los terrenos que albergaron  el zoológico de Carmona ya desaparecido. Esta zona conocida  popularmente como "Siete caminos" , estuvo ocupada desde la Edad Media  por una gran cantidad de huertas y molinos que perduraron  hasta épocas muy recientes. El acceso se realiza  por una pista conocida como “Camino de los Graneros” que arranca desde la Ronda Sur,  frente al Polígono Industrial de Brenes. Las  coordenadas en “universal transversal de mercator”  son: 30S  264137,80 m. E,   4149100,80 m N. y a una altura de 199 m.
El nombre por el que se conoce a la finca “Molino de Viento”, debería aludir precisamente a la existencia de un molino eólico, cosa  muy excepcional en Los Alcores donde tradicionalmente los molinos y norias que se construyeron  fueron de tracción animal (salvo los hidráulicos situados todos en la zona del escarpe) . Hemos de decir que no hemos encontrado documentación que pueda confirmar la existencia del molino de viento citado  basándose esta nomenclatura sólo  en testimonios verbales.
Toda esta zona es arqueológicamente muy interesante por los innumerables restos romanos  que aparecen, acompañados en muchos casos por minas de agua que actualmente están en proceso de investigación. Se trata de una zona muy rica en agua subterránea y  que aparece a profundidades someras, lo que sumado a sus  excelentes condiciones para el desarrollo de la agricultura  debieron ser motivos mas que suficientes para su intensiva ocupación, tanto en época romana como en épocas preindustriales, donde sobrevino una intensiva actividad agrícola y ganadera en la zona. 

Acceso al pozo por un brocal adosado a la vivienda.
La zona donde se haya situada la finca “zona de terrazas”, esta  bien diferenciada de la Vega por sus características orográficas y geológicas pero parece claro , por los múltiples yacimientos que aparecen en la zona,  que también  estuvo intensamente poblada en época romana. Diferentes estudios realizados por algunos investigadores  parecen demostrar la existencia de una parcelación rural romana en esta zona (“ESTUDIO PRELIMINAR DE UNA POSIBLE PARCELACIÓN RURAL ROMANA EN EL TERRITORIO DE CARMO”; Manuel Rubio Valverde) 
http://www.ugr.es/~arqueologyterritorio/PDF8/Rubio.pdf

La zona de Siete caminos  se encuentra también relacionada por proximidad  con una  importante vía  de comunicación entre Carmona y Sevilla conocida como "Vereda del  Álamo" cuyos orígenes hubieron de ser al menos romanos , siendo de vital importancia durante la Edad Média  por ser el camino más corto entre ambas ciudades.
Es muy probable que los  actuales caminos, a cuyos márgenes se sitúan toda una serie de grandes fincas  fueran ya vías de comunicación romanas. La mayoría de investigadores coinciden en que las terrazas estuvieron prácticamente  despobladas hasta que se produjo el intenso período de ocupación romana de los Alcores a partir del Alto Imperio, en el siglo I de nuestra era. Siendo toda la zona ocupada por grandes Villaes y aglomeraciones dedicadas fundamentalmente al cultivo de cereal.
(APROXIMACIÓN AL MUNDO RURAL ROMANO EN EL TERRITORIO DE CARMO;  Elisabet Conlin Hayes. Alejandro Jimenez Hernández. ) 
https://www.upo.es/revistas/index.php/romula/article/view/410/358

Descendiendo al pozo que tiene una profundidad de 20 metros.
Historia de las exploraciones:
El descubrimiento y exploración de este pozo debemos de agradecérselo al actual propietario de la finca D. Roberto Beurno Reguero, que siendo conocedor de nuestras investigaciones de minas de agua en Carmona se pone en contacto con nosotros para que procediéramos a investigar su pozo, ya que piensa que pudiera ser de origen romano, en base a una gran cantidad de materiales de esta época que aparecieron durante las obras de construcción de la casa. También nos comenta que la finca actual esta construida probablemente sobre un antiguo molino y que dicho pozo estuvo equipado con una noria que ya no existe. El tema me parece sumamente interesante así que realizo una visita a la finca para examinar el pozo, y bajar la cámara de vídeo y comprobar la existencia de galerías. Efectivamente la grabación revela que existe una galería penetrable en una de las paredes del pozo así que acordamos proceder a la exploración y estudio de la misma, cosa que hacemos unos días después.
Descendiendo el pozo que ha sido reexcavado sobre un pozo primitivo más pequeño.
Descripción y estudio del pozo y la galería:
            Se trata del típico pozo de noria tan común en Los Alcores,   con unas dimensiones de 3,6 metros de largo por 1,70 de ancho y una profundidad de 20 metros. Actualmente esta cubierto por una pequeña habitación desde la que se  accede al pozo  por una trampilla en el suelo, estando equipado con una escalera de hiero para bajar a las plataformas inferiores, donde en su día se instalaron unas bombas. Existe otro acceso al pozo  consistente en un pequeño brocal adosado al muro exterior de la casa y por el que  decidimos bajar , ya que esta justo encima de la vertical de la galería. El pozo esta equipado con una bomba sumergible  y tiene  dos plataformas situadas sobre la superficie del agua donde en su día debieron de estar colocadas bombas de extracción. Nos llama la atención que en una de las paredes del pozo aparezca una única línea de mechinales (los mechinales son pequeños huecos excavados en los laterales del pozo para el apoyo de los píes) ya que el ancho del pozo no permite el descenso con esta técnica, además están justo sobre la galería. También observamos un claro cambio de textura y color de la roca en este punto que delimita perfectamente la existencia de un pozo primitivo sobre el que se excavó el pozo actual, un pozo que según las huellas  debería haber tenido  unas dimensiones muy familiares para nosotros de aproximadamente  1,50  x 0,90 m.  , que son las típicas de un putei romano.


Dos imágenes de la galería que tiene 32 metros de longitud.


La galería se abre a unos 50 cm. por encima del fondo del pozo que en el momento de la exploración estaba en unos niveles de agua de apenas 1 metro. Se trata de una galería excavada a pico de un ancho medio de 0,65 m. y un alto de 1,85 m. teniendo una sección rectangular provocada por el ataque de los techos con una herramienta plana similar a un cincel  de unos 5 cm. de anchura y estando los hastiales abiertos  con el típico pico curvo.
Presenta lucernarios excavados en el lado izquierdo, según el sentido de excavación que es hacia el interior y pegados al techo, en principio a una distancia estandarizada de unos 60 cm. pero a la mitad del pozo cambia este patrón a apenas 15 cm. La causa parece ser un estrato de roca muy dura que aparece en el techo y que se ha respetado parcialmente. Este hecho es muy habitual ya que una excavación más lenta y costosa genera normalmente menores distancias entre lucernarios. También aparecen las típicas hornacinas destinadas a albergar las vasijas llenas de aceite  con la que recargar las lucernas. Existe una primera hornacina a la entrada de la galería y otra aproximadamente a la mitad, justo antes del estrato de roca más sólido. Esto induce a pensar que la galería fue excavada en dos turnos ya que las hornacinas suelen estar excavadas al inicio de un turno de trabajo. La longitud total de la galería es de 32 metros y mantiene una dirección constante de 351 º, culmina en un pequeño venero de agua situado a media altura y que parece haber sido agrandado o barrenado, teniendo una forma sensiblemente circular. Sobre el venero vemos un lucernario que debió ser utilizado para realizar este trabajo de barrenado. Toda el agua que abastece el pozo sale de este pequeño venero y toda la zona se encuentra cubierta de concreciones calcáreas.



Arriba el final de la galería de captación donde se ha realizado un barrenado para facilitar el flujo de agua desde un pequeño venero. Abajo un detalle de los lucernarios en una zona de la galería donde aparecen muy juntos.

Conclusiones:
            Parece muy evidente que estamos ante un pozo romano reutilizado. Esto es un hecho bastante común y que venimos observando en un gran número de pozos-noria, que han sido reexcavados sobre primitivos puteis romanos y que en muchos casos no son más que lumbreras de minas de agua. Las características tipológicas de la galería son inequívocas ya que presenta las dimensiones, técnicas de  excavación, huellas de herramientas y disposición de lucernarios propios de todas las galerías romanas estudiadas. Nos llama mucho la atención  el barrenado que se ha realizado en el final de la galería para la captación del manantial, ya que no es algo habitual. Introducida la cámara en el interior del orificio no llega a verse el final del mismo y nos planteamos que tipo de herramienta pudo utilizarse para realizarlo. 



Arriba vemos una hornacina , excavada para albergar las vasijas con aceite y abajo una imagen del interior de la barrena realizada en el final de la galería.

Las galerías de captación son muy comunes en las minas de agua y suelen estar excavadas en la base de las lumbreras y con un trazado perpendicular a la galería principal, teniendo longitudes  equivalentes de entre 20 y 30 metros. La misión de las mismas es principalmente la captación de pequeños veneros o filtraciones para añadirlas al cauce principal,  pudiendo también tener funciones secundarias como el  almacenamiento de agua,  alivio de la presión de la corriente  o la decantación de sedimentos. Es el primer caso que encontramos de la aplicación de este tipo de galería a un simple pozo de agua en época romana. La labor de construcción de estas galerías debió de ser acometida por profesionales “fossores”, que aplicaron técnicas y sistemas totalmente similares. Se trata de una obra de relativamente bajo coste en relación a las largas minas de centenares de metros que existen en Los Alcores y que parece apropiada para el sustento de una pequeña Villae de carácter agrícola. Los abundantes restos romanos  aparecidos en las zonas anexas al pozo, tanto constructivo como cerámico,  confirman este hecho.




Finalmente queremos dar  las gracias al dueño de la finca, D. Roberto Beurno Guerrero por contactar con nosotros y permitirnos realizar esta exploración. También a los integrantes del equipo de exploración: Manolo Bernal, Julio Guijarro, Adrián Bustos y Antonio Gonzalez.







sábado, 30 de julio de 2016

Mina de la Alameda de Alfonso XIII.

La plaza de la Alameda de Alfonso XIII.


El contexto histórico y arqueológico:

      La Alameda de Alfonso XIII esta situada a unos 200 metros al Oeste de la emblemática Puerta de Sevilla en Carmona, en los extramuros de la antigua ciudad en un barrio conocido   históricamente  como “El Arrabal”. En tiempos medievales fue llamada  “Plaza de Abajo”, en contraposición a la “Plaza de Arriba”, situada intramuros en lo que hoy es la Plaza de San Fernando, siendo estratégicamente importante como lugar de parada en el camino a  Sevilla  probablemente  ya desde época romana,  por lo que solía ser  ocupada por comerciantes que  ofrecían sus productos a los viajeros en improvisados tenderetes. También fue punto clave para las primeras ferias de ganado y para la celebración de múltiples actos festivos populares.
    La primitiva plaza de abajo  se organizaba  alrededor de un importante punto de agua procedente de varias canalizaciones subterráneas que desembocaban a un  gran pilar situado en uno de sus márgenes. Desde este pilar  se distribuía el agua hacia dos fuentes; la emblemática  y más primitiva Fuente de los Leones  y  posteriormente  a una nueva  una fuente de piedra situada en el extremo opuesto de la Alameda. El pilar que se conserva fue construido entre los siglos XV y XVI si bien probablemente sobre alguna estructura anterior. En cuanto a la fuente sabemos que su aspecto actual se debe a una importante remodelación realizada en tiempos del reinado de Juana I (siglo XVI) sobre una fuente más modesta.
El Pilar de la Alameda de Alfonso XIII, cuyas aguas provienen de una mina de agua de gran desarrollo y origen probablemente romano.
La remodelación más importante de la Alameda se realiza a partir del año 1929 coincidiendo con la  celebración en Sevilla de la Exposición Universal, es por esto que se realiza en el  estilo regionalista de Aníbal González, dotándola de jardines, bancos decorados con azulejos sevillanos, servicios públicos, alumbrado etc. También se construye un aljibe junto a los servicios públicos que aún sigue en uso. 
Tenemos muchas referencias de la importancia de esta plaza en tiempos modernos pero no así del importante papel que este enclave sin duda  pudo representar en épocas anteriores,  ya que las investigaciones que hemos realizado hasta la fecha parecen demostrar que las canalizaciones subterráneas que la abastecían son de origen romano. La presencia de importantes puntos de agua extramuros y junto a las puertas principales de la Carmo romana ya han sido constatadas  en el caso de la Puerta de Córdoba y este puede ser un caso similar, siempre asociado a la importante vía de comunicación que representó la  Vía Augusta y que arrancaba desde las dos puertas principales de la Ciudad. Actualmente tenemos registrada la existencia de al menos cuatro canalizaciones subterráneas que convergen en las proximidades de la Alameda siendo  dos de ellas  de origen romano, estando las otras pendientes de exploración y catalogación. 

La Fuente de los Leones presidiendo la Plaza de la Alameda.

Algunas referencias arqueológicas atribuibles a Gorge Bonsor  hacen referencia a  la existencia en la zona del Arrabal  de los restos de lo que pudo ser parte de un acueducto de origen romano del que por desgracia ya no queda ningún rastro.
  La Alameda y todo el barrio del arrabal  se encontraba extramuros de la ciudad romana y a una cota de nivel de unos veinte metros más bajo que el casco urbano de la misma  por lo que sus fuentes de agua no parecen adecuadas para su  abastecimiento , máxime cuando se han encontrado manantiales y canalizaciones situados directamente bajo la ciudad.  Algunas excavaciones arqueológicas de urgencia realizadas en la zona de la Calle Real, próxima a la Alameda, han revelado la existencia de estructuras  funerarias romanas y canalizaciones asociadas a las mismas pero esto tampoco  explica la construcción de estas minas. 
Sabemos que rodeando a Carmo existieron toda una  serie de grandes asentamientos de naturaleza rural y a los que han aparecido asociados complejos sistemas de galerías de gran desarrollo y este puede ser el caso. El agua era un elemento vital que fue utilizado para todo tipo de labores industriales y lúdicas,   de las que ya hemos hablado en anteriores trabajos realizados en importantes  enclaves  romanos situados  a lo largo de toda la colina de los Alcores.


Imagen aérea de la Plaza de la Alameda y el barrio del Arrabal, están  marcadas las dos minas estudiadas hasta la fecha, la "Mina 1", situada en la parte inferior de la foto es a la que se refiere este estudio y su trazado esta marcado en rojo estando con trazo amarillo un hipótetico trazado que la uniría con la "Mina 2" antes de los rebajes del terreno realizados  para la construcción de la Alameda. También se marca en trazo azul  el trazado del agua desde la mina a un Aljibe y al Pilar de la Alameda.



Historia de las exploraciones:

Actualmente nos hayamos inmersos en un proyecto de exploración de minas de agua  bajo el casco urbano de Carmona, ya que tenemos constancia de la existencia de una vasta red de de estos túneles,  que hasta ahora no han sido ni catalogados ni estudiados y de las que sólo existen referencias a trabes de poceros y lugareños.
La Alameda es uno de los puntos claves para estas exploraciones ya que desde ella parten varias de las galerías principales de algunas de estas canalizaciones. Los compañeros y vecinos de Carmona Antonio González Cantero y Enrique M. Peña Pérez  que colaboran con las exploraciones de la AAES me dan referencias, entre otras  de varias de estas minas,  una de ellas  situada en el interior de una antigua carpintería, en el número 6 de la Avenida de Portugal que es  propiedad de D. Felipe Rodriguez de los Santos. 
Fachada de la carpintería propiedad de Felipe  Rodriguez de Los Santos en la Avd. de Portugal.

A principios del mes de abril concretamos una visita con el propietario para la exploración de la mina que se encuentra situada en un patio a cielo abierto en la zona trasera del taller. La entrada esta elevada unos dos metros sobre el suelo sobre un cortado y el escaso caudal que brota de la mina es utilizado pata el mantenimiento de un pequeño jardín-huerta. La mina resulta tener un escaso desarrollo y esta constituida por dos galerías de morfología y estado de conservación muy desigual. Realizamos la exploración completa, un croquis topográfico y un reportaje fotográfico. La impresión es que estamos ante lo que queda de una mina que fue cortada por un talud o rebaje del terreno realizado en la zona para la construcción de la propio Alameda. Toda la zona, como pasa en otros enclaves de Carmona situados extramuros, ha sido transformada  durante la Edad Media, dándole la morfología actual de gran explanada o espacio abierto donde se organizaron  todo tipo de eventos como ferias de ganado, zocos,   lugares de rezo o esparcimiento y esto hubo de realizarse  ganado terreno a la colina. La mina que nos ocupa debió formar parte de otras canalizaciones de origen romano  situadas en la zona, probablemente como galería de aporte a una mina más grande y estas obras la dejaron aislada y “colgada” sobre un talud. 

Entrada a la mina desde el patio trasero del local.

Descripción de la mina:

La entrada a la mina esta constituida por una construcción de ladrillo y mortero que forma un pasillo de 1,50 m. de largo por 1,90 de alto  y unos 65 cm. de ancho abierta sobre el  muro de contención del talud. El revestimiento exterior de dicho muro es de factura reciente compuesto de hormigón y ladrillo rasilla, de hecho el padre de Felipe nos confirma que fue construido hace unos 30 años  para reforzar la pared que era de roca poco consistente . La construcción interna parece mucho más antigua, ha perdido parte del enlucido quedando los ladrillos vistos . En tiempos anteriores a la carpintería esto fue una vivienda , en los antiguos muros de la misma aparecen ladrillos iguales a los presentes a la entrada de la mina. La mina por tanto debió utilizarse desde siempre  para el abastecimiento de esta vivienda. Actualmente aporta muy poca agua y sólo se utiliza para riego. Felipe nos dice que desde tiempos remotos se vienen realizando  limpiezas de las galerías para mantener el flujo de agua que se ha visto mermado por sucesivos derrumbes de la galería.  Bajo la entrada a la mina y sobre el muro parte una tubería que conduce el agua recogida en una pequeña arqueta hacia unos depósitos. Traspasado el pequeño pasillo de entrada accedemos a una cámara irregular  de unas dimensiones de unos 3X4 metros , producida por derrumbes sucesivos, debido a la mala consistencia de la roca, de hecho existe un gran boquete en el techo. por el que entra la luz. Sobre las paredes se extienden una gran cantidad de raíces que han favorecido este proceso de descomposición de la roca. 




Dos imágenes de la entrada al interior de la mina a trabes  de una pequeña construcción de ladrillo.

Desde este punto existen dos continuidades posibles, una galería con dirección oeste  que presenta muy buen estado de conservación. Esta excavada a pico de hierro  curvo, se aprecian huellas de cincel plano en los techos. Tiene una sección cuadrada con unas dimensiones medias  de 1,70 m. de altura por 60 cm. de ancho, presenta una línea de lucernarios en el lado izquierdo (que es el sentido de excavación que marcan las huellas de herramientas)   espaciados a distancias de entre 60 y 70 cm. A los 20 metros concluye porque se dejó de excavar, no se aprecia el contacto con ningún manantial pero por el suelo corre un pequeño hilo de agua. Las características métricas los lucernarios y las características huellas de herramientas en hastiales y techos   indican un  origen romano. se trata de una típica galería de captación, excavada perpendicularmente a la galería principal y cuya finalidad suele ser recoger aguas difusas procedentes de filtraciones o pequeños veneros. Estas galerías suelen estar en la base de las lumbreras por lo que es probable que la entrada actual de la mina fuera una lumbrera antes de las remodelaciones del terreno.


Imágenes de la galería lateral que se encuentra en muy buen estado de conservación y culmina a los 20 metros de desarrollo.
La otra continuidad es hacia el Sur  y en este caso se trata de una galería que se ha derrumbado parcialmente  por la mala consistencia de la roca, por sucesivas limpiezas se han ido acumulando escombros en el lado derecho según se avanza y tiene unas dimensiones medias de 1,5 metros de ancho por 2 de alto. A causa de los derrumbes han desaparecido las huellas de herramientas o lucernarios. Resulta peligroso avanzar por esta galería y  hay que hacerlo con extrema precaución ya que las paredes y techos están muy descompuestos. Creemos que originariamente era una galería  similar a la anterior pero al estar excavada en unos estratos de roca muy blandos a acabo por colapsar.



Imágenes de la sala de entrada y de la galería que lleva dirección Sur, que se haya parcialmente derrumbada.

   Cuando avanzamos unos 9 metros encontramos lo que parece un pozo completamente taponado y desplazado de la galería, concretamente  en el lado izquierdo según el avance. Hay  mucho material constructivo entremezclado con arena y piedras, distinguimos algunos ladrillos de tipología medieval. Tras este pozo avanzamos otros 9 metros con una dirección similar hasta que la galería culmina en un pequeño pozo lleno de concreciones que parece un manantial, de hecho de la base del mismo parte un pequeño hilo de agua que es el que circula por la mina y  se recoge en el exterior. Desde este punto sale una pequeña y corta galería, de unos  2,5 metros y dirección este que culmina en un muro de ladrillo, los ladrillos parecen ser similares a los existentes en la obra de la entrada a la mina. En este punto culmina la exploración de la mina que tiene un desarrollo total de 43 metros.


Restos constructivos en la base del relleno  de un pozo taponado.

Conclusiones:

La tipología de la mina que se puede apreciar perfectamente en la galería que no se ha derrumbado es claramente romana. Lo que nos parece es  que se trata de una pequeña mina o uno de los sectores laterales de una mina mayor. De hecho si prolongamos  la galería desde la salida (donde esta cortada con el talud) siguiendo la dirección que lleva de 334 grados vemos que acabaría convergiendo en la esquina de la Calle Real con el Paseo del Estatuto que es justamente donde se encuentran las canalizaciones que abastecían tanto al pilar de la Alameda como a las Fuente de Los Leones, justo en este punto encontramos una nueva mina que tiene varios kilómetros de desarrollo y que actualmente esta en exploración y que es la que actualmente abastece el pilar. Las cotas de altura  similares a las que se encuentran ambas galerías podían avalar esta hipótesis. 

Invasión de grandes raíces de higuera que han favorecido el colapso de la galería principal de la mina.


Zona final de la galería principal de la mina, cerrada con un muro de ladrillo.

Como ya hemos dicho al principio de este trabajo parece que nos encontramos ante un gran sistema de minas de origen romano que abastecían a algún asentamiento situado en la zona donde hoy esta la Alameda de Alfonso XIII. Todo este gran sistema fue claramente reutilizado en épocas posteriores como delatan las diferentes reformas que se han realizado en las minas que hemos explorado hasta la fecha. En este caso concreto el pequeño sector de la mina que quedó tras los rebajes de terreno fue reutilizado para el abastecimiento de una o varias viviendas de la zona. En próximas fechas seguiremos investigando las diferentes minas que existen en la zona y esperamos con ello poder realizar un plano y estudio detallado de las diferentes galerías para ponerlas en su contexto histórico y poder elaborar alguna hipótesis sobre cual fue su funcionalidad original.
Finalmente queremos dar las gracias a D. Felipe Rodriguez de los Santos por habernos permitido realizar esta exploración.
  


Croquis topográfico de la mina.