sábado, 24 de septiembre de 2016

El pozo romano de la finca del Molino de Viento


Introducción:
            En este caso presentamos el  estudio de uno de los sistemas  de captación de agua  más comúnmente  utilizado en Los Alcores desde tiempos muy remotos y que paradójicamente resulta ser uno de los menos documentados en lo que al  período de ocupación romana  se refiere, entre otras causas por la intensiva reutilización de todos estos primitivos pozos, que en gran medida han sido  modificados en épocas posteriores.
La avanzada civilización  romana desarrolló en los Alcores toda una cultura  de elaboradas técnicas de captación de aguas subterráneas, que, basándonos en las evidencias, debieron ser llevadas a cabo por auténticos profesionales  “fossores”, con amplios conocimientos tanto de minería como de técnicas de  captación y aprovechamiento de veneros de agua y  que pusieron en practica un conjunto de técnicas y sistemas que se repiten de manera sistemática en todas las galerías subterráneas  estudiadas hasta ahora.
 Ya hemos tenido ocasión de explorar y documentar  una serie de minas de agua (algunas de grandes desarrollos) destinadas al abastecimiento, tanto de grandes núcleos poblacionales como de importantes asentamientos agrícolas. En este caso se trata de  una simple estructura compuesta por un pozo y una galería de captación y que, por evidencias, debió ser construido para el abastecimiento de una Villae situada  en el  ámbito rural de las Terrazas, situadas al Oeste de de la ciudad de Carmo,  zona que estuvo intensamente poblada en el Alto Imperio Romano.

Lo cierto es que  la construcción de este tipo de pozos con galerías captadoras es muy común en Los Alcores, y se han venido utilizado hasta la actualidad , pero las características tipológicas y constructivas  de la galería de captación son inequívocamente romanas, lo que sumado a otras evidencias existentes en los terrenos  anexos al pozo nos permiten situar su  construcción  en este intenso y fascinante período de “romanización” de Los Alcores.

Localización del Pozo romano de la finca del Molino de Viento

Situación y contexto arqueológico:
            El pozo se haya situado en una finca  situada a unos tres kilómetros al Suroeste del casco urbano,  frente a los terrenos que albergaron  el zoológico de Carmona ya desaparecido. Esta zona conocida  popularmente como "Siete caminos" , estuvo ocupada desde la Edad Media  por una gran cantidad de huertas y molinos que perduraron  hasta épocas muy recientes. El acceso se realiza  por una pista conocida como “Camino de los Graneros” que arranca desde la Ronda Sur,  frente al Polígono Industrial de Brenes. Las  coordenadas en “universal transversal de mercator”  son: 30S  264137,80 m. E,   4149100,80 m N. y a una altura de 199 m.
El nombre por el que se conoce a la finca “Molino de Viento”, debería aludir precisamente a la existencia de un molino eólico, cosa  muy excepcional en Los Alcores donde tradicionalmente los molinos y norias que se construyeron  fueron de tracción animal (salvo los hidráulicos situados todos en la zona del escarpe) . Hemos de decir que no hemos encontrado documentación que pueda confirmar la existencia del molino de viento citado  basándose esta nomenclatura sólo  en testimonios verbales.
Toda esta zona es arqueológicamente muy interesante por los innumerables restos romanos  que aparecen, acompañados en muchos casos por minas de agua que actualmente están en proceso de investigación. Se trata de una zona muy rica en agua subterránea y  que aparece a profundidades someras, lo que sumado a sus  excelentes condiciones para el desarrollo de la agricultura  debieron ser motivos mas que suficientes para su intensiva ocupación, tanto en época romana como en épocas preindustriales, donde sobrevino una intensiva actividad agrícola y ganadera en la zona. 

Acceso al pozo por un brocal adosado a la vivienda.
La zona donde se haya situada la finca “zona de terrazas”, esta  bien diferenciada de la Vega por sus características orográficas y geológicas pero parece claro , por los múltiples yacimientos que aparecen en la zona,  que también  estuvo intensamente poblada en época romana. Diferentes estudios realizados por algunos investigadores  parecen demostrar la existencia de una parcelación rural romana en esta zona (“ESTUDIO PRELIMINAR DE UNA POSIBLE PARCELACIÓN RURAL ROMANA EN EL TERRITORIO DE CARMO”; Manuel Rubio Valverde) 
http://www.ugr.es/~arqueologyterritorio/PDF8/Rubio.pdf

La zona de Siete caminos  se encuentra también relacionada por proximidad  con una  importante vía  de comunicación entre Carmona y Sevilla conocida como "Vereda del  Álamo" cuyos orígenes hubieron de ser al menos romanos , siendo de vital importancia durante la Edad Média  por ser el camino más corto entre ambas ciudades.
Es muy probable que los  actuales caminos, a cuyos márgenes se sitúan toda una serie de grandes fincas  fueran ya vías de comunicación romanas. La mayoría de investigadores coinciden en que las terrazas estuvieron prácticamente  despobladas hasta que se produjo el intenso período de ocupación romana de los Alcores a partir del Alto Imperio, en el siglo I de nuestra era. Siendo toda la zona ocupada por grandes Villaes y aglomeraciones dedicadas fundamentalmente al cultivo de cereal.
(APROXIMACIÓN AL MUNDO RURAL ROMANO EN EL TERRITORIO DE CARMO;  Elisabet Conlin Hayes. Alejandro Jimenez Hernández. ) 
https://www.upo.es/revistas/index.php/romula/article/view/410/358

Descendiendo al pozo que tiene una profundidad de 20 metros.
Historia de las exploraciones:
El descubrimiento y exploración de este pozo debemos de agradecérselo al actual propietario de la finca D. Roberto Beurno Reguero, que siendo conocedor de nuestras investigaciones de minas de agua en Carmona se pone en contacto con nosotros para que procediéramos a investigar su pozo, ya que piensa que pudiera ser de origen romano, en base a una gran cantidad de materiales de esta época que aparecieron durante las obras de construcción de la casa. También nos comenta que la finca actual esta construida probablemente sobre un antiguo molino y que dicho pozo estuvo equipado con una noria que ya no existe. El tema me parece sumamente interesante así que realizo una visita a la finca para examinar el pozo, y bajar la cámara de vídeo y comprobar la existencia de galerías. Efectivamente la grabación revela que existe una galería penetrable en una de las paredes del pozo así que acordamos proceder a la exploración y estudio de la misma, cosa que hacemos unos días después.
Descendiendo el pozo que ha sido reexcavado sobre un pozo primitivo más pequeño.
Descripción y estudio del pozo y la galería:
            Se trata del típico pozo de noria tan común en Los Alcores,   con unas dimensiones de 3,6 metros de largo por 1,70 de ancho y una profundidad de 20 metros. Actualmente esta cubierto por una pequeña habitación desde la que se  accede al pozo  por una trampilla en el suelo, estando equipado con una escalera de hiero para bajar a las plataformas inferiores, donde en su día se instalaron unas bombas. Existe otro acceso al pozo  consistente en un pequeño brocal adosado al muro exterior de la casa y por el que  decidimos bajar , ya que esta justo encima de la vertical de la galería. El pozo esta equipado con una bomba sumergible  y tiene  dos plataformas situadas sobre la superficie del agua donde en su día debieron de estar colocadas bombas de extracción. Nos llama la atención que en una de las paredes del pozo aparezca una única línea de mechinales (los mechinales son pequeños huecos excavados en los laterales del pozo para el apoyo de los píes) ya que el ancho del pozo no permite el descenso con esta técnica, además están justo sobre la galería. También observamos un claro cambio de textura y color de la roca en este punto que delimita perfectamente la existencia de un pozo primitivo sobre el que se excavó el pozo actual, un pozo que según las huellas  debería haber tenido  unas dimensiones muy familiares para nosotros de aproximadamente  1,50  x 0,90 m.  , que son las típicas de un putei romano.


Dos imágenes de la galería que tiene 32 metros de longitud.


La galería se abre a unos 50 cm. por encima del fondo del pozo que en el momento de la exploración estaba en unos niveles de agua de apenas 1 metro. Se trata de una galería excavada a pico de un ancho medio de 0,65 m. y un alto de 1,85 m. teniendo una sección rectangular provocada por el ataque de los techos con una herramienta plana similar a un cincel  de unos 5 cm. de anchura y estando los hastiales abiertos  con el típico pico curvo.
Presenta lucernarios excavados en el lado izquierdo, según el sentido de excavación que es hacia el interior y pegados al techo, en principio a una distancia estandarizada de unos 60 cm. pero a la mitad del pozo cambia este patrón a apenas 15 cm. La causa parece ser un estrato de roca muy dura que aparece en el techo y que se ha respetado parcialmente. Este hecho es muy habitual ya que una excavación más lenta y costosa genera normalmente menores distancias entre lucernarios. También aparecen las típicas hornacinas destinadas a albergar las vasijas llenas de aceite  con la que recargar las lucernas. Existe una primera hornacina a la entrada de la galería y otra aproximadamente a la mitad, justo antes del estrato de roca más sólido. Esto induce a pensar que la galería fue excavada en dos turnos ya que las hornacinas suelen estar excavadas al inicio de un turno de trabajo. La longitud total de la galería es de 32 metros y mantiene una dirección constante de 351 º, culmina en un pequeño venero de agua situado a media altura y que parece haber sido agrandado o barrenado, teniendo una forma sensiblemente circular. Sobre el venero vemos un lucernario que debió ser utilizado para realizar este trabajo de barrenado. Toda el agua que abastece el pozo sale de este pequeño venero y toda la zona se encuentra cubierta de concreciones calcáreas.



Arriba el final de la galería de captación donde se ha realizado un barrenado para facilitar el flujo de agua desde un pequeño venero. Abajo un detalle de los lucernarios en una zona de la galería donde aparecen muy juntos.

Conclusiones:
            Parece muy evidente que estamos ante un pozo romano reutilizado. Esto es un hecho bastante común y que venimos observando en un gran número de pozos-noria, que han sido reexcavados sobre primitivos puteis romanos y que en muchos casos no son más que lumbreras de minas de agua. Las características tipológicas de la galería son inequívocas ya que presenta las dimensiones, técnicas de  excavación, huellas de herramientas y disposición de lucernarios propios de todas las galerías romanas estudiadas. Nos llama mucho la atención  el barrenado que se ha realizado en el final de la galería para la captación del manantial, ya que no es algo habitual. Introducida la cámara en el interior del orificio no llega a verse el final del mismo y nos planteamos que tipo de herramienta pudo utilizarse para realizarlo. 



Arriba vemos una hornacina , excavada para albergar las vasijas con aceite y abajo una imagen del interior de la barrena realizada en el final de la galería.

Las galerías de captación son muy comunes en las minas de agua y suelen estar excavadas en la base de las lumbreras y con un trazado perpendicular a la galería principal, teniendo longitudes  equivalentes de entre 20 y 30 metros. La misión de las mismas es principalmente la captación de pequeños veneros o filtraciones para añadirlas al cauce principal,  pudiendo también tener funciones secundarias como el  almacenamiento de agua,  alivio de la presión de la corriente  o la decantación de sedimentos. Es el primer caso que encontramos de la aplicación de este tipo de galería a un simple pozo de agua en época romana. La labor de construcción de estas galerías debió de ser acometida por profesionales “fossores”, que aplicaron técnicas y sistemas totalmente similares. Se trata de una obra de relativamente bajo coste en relación a las largas minas de centenares de metros que existen en Los Alcores y que parece apropiada para el sustento de una pequeña Villae de carácter agrícola. Los abundantes restos romanos  aparecidos en las zonas anexas al pozo, tanto constructivo como cerámico,  confirman este hecho.




Finalmente queremos dar  las gracias al dueño de la finca, D. Roberto Beurno Guerrero por contactar con nosotros y permitirnos realizar esta exploración. También a los integrantes del equipo de exploración: Manolo Bernal, Julio Guijarro, Adrián Bustos y Antonio Gonzalez.







sábado, 30 de julio de 2016

Mina de la Alameda de Alfonso XIII.

La plaza de la Alameda de Alfonso XIII.


El contexto histórico y arqueológico:

      La Alameda de Alfonso XIII esta situada a unos 200 metros al Oeste de la emblemática Puerta de Sevilla en Carmona, en los extramuros de la antigua ciudad en un barrio conocido   históricamente  como “El Arrabal”. En tiempos medievales fue llamada  “Plaza de Abajo”, en contraposición a la “Plaza de Arriba”, situada intramuros en lo que hoy es la Plaza de San Fernando, siendo estratégicamente importante como lugar de parada en el camino a  Sevilla  probablemente  ya desde época romana,  por lo que solía ser  ocupada por comerciantes que  ofrecían sus productos a los viajeros en improvisados tenderetes. También fue punto clave para las primeras ferias de ganado y para la celebración de múltiples actos festivos populares.
    La primitiva plaza de abajo  se organizaba  alrededor de un importante punto de agua procedente de varias canalizaciones subterráneas que desembocaban a un  gran pilar situado en uno de sus márgenes. Desde este pilar  se distribuía el agua hacia dos fuentes; la emblemática  y más primitiva Fuente de los Leones  y  posteriormente  a una nueva  una fuente de piedra situada en el extremo opuesto de la Alameda. El pilar que se conserva fue construido entre los siglos XV y XVI si bien probablemente sobre alguna estructura anterior. En cuanto a la fuente sabemos que su aspecto actual se debe a una importante remodelación realizada en tiempos del reinado de Juana I (siglo XVI) sobre una fuente más modesta.
El Pilar de la Alameda de Alfonso XIII, cuyas aguas provienen de una mina de agua de gran desarrollo y origen probablemente romano.
La remodelación más importante de la Alameda se realiza a partir del año 1929 coincidiendo con la  celebración en Sevilla de la Exposición Universal, es por esto que se realiza en el  estilo regionalista de Aníbal González, dotándola de jardines, bancos decorados con azulejos sevillanos, servicios públicos, alumbrado etc. También se construye un aljibe junto a los servicios públicos que aún sigue en uso. 
Tenemos muchas referencias de la importancia de esta plaza en tiempos modernos pero no así del importante papel que este enclave sin duda  pudo representar en épocas anteriores,  ya que las investigaciones que hemos realizado hasta la fecha parecen demostrar que las canalizaciones subterráneas que la abastecían son de origen romano. La presencia de importantes puntos de agua extramuros y junto a las puertas principales de la Carmo romana ya han sido constatadas  en el caso de la Puerta de Córdoba y este puede ser un caso similar, siempre asociado a la importante vía de comunicación que representó la  Vía Augusta y que arrancaba desde las dos puertas principales de la Ciudad. Actualmente tenemos registrada la existencia de al menos cuatro canalizaciones subterráneas que convergen en las proximidades de la Alameda siendo  dos de ellas  de origen romano, estando las otras pendientes de exploración y catalogación. 

La Fuente de los Leones presidiendo la Plaza de la Alameda.

Algunas referencias arqueológicas atribuibles a Gorge Bonsor  hacen referencia a  la existencia en la zona del Arrabal  de los restos de lo que pudo ser parte de un acueducto de origen romano del que por desgracia ya no queda ningún rastro.
  La Alameda y todo el barrio del arrabal  se encontraba extramuros de la ciudad romana y a una cota de nivel de unos veinte metros más bajo que el casco urbano de la misma  por lo que sus fuentes de agua no parecen adecuadas para su  abastecimiento , máxime cuando se han encontrado manantiales y canalizaciones situados directamente bajo la ciudad.  Algunas excavaciones arqueológicas de urgencia realizadas en la zona de la Calle Real, próxima a la Alameda, han revelado la existencia de estructuras  funerarias romanas y canalizaciones asociadas a las mismas pero esto tampoco  explica la construcción de estas minas. 
Sabemos que rodeando a Carmo existieron toda una  serie de grandes asentamientos de naturaleza rural y a los que han aparecido asociados complejos sistemas de galerías de gran desarrollo y este puede ser el caso. El agua era un elemento vital que fue utilizado para todo tipo de labores industriales y lúdicas,   de las que ya hemos hablado en anteriores trabajos realizados en importantes  enclaves  romanos situados  a lo largo de toda la colina de los Alcores.


Imagen aérea de la Plaza de la Alameda y el barrio del Arrabal, están  marcadas las dos minas estudiadas hasta la fecha, la "Mina 1", situada en la parte inferior de la foto es a la que se refiere este estudio y su trazado esta marcado en rojo estando con trazo amarillo un hipótetico trazado que la uniría con la "Mina 2" antes de los rebajes del terreno realizados  para la construcción de la Alameda. También se marca en trazo azul  el trazado del agua desde la mina a un Aljibe y al Pilar de la Alameda.



Historia de las exploraciones:

Actualmente nos hayamos inmersos en un proyecto de exploración de minas de agua  bajo el casco urbano de Carmona, ya que tenemos constancia de la existencia de una vasta red de de estos túneles,  que hasta ahora no han sido ni catalogados ni estudiados y de las que sólo existen referencias a trabes de poceros y lugareños.
La Alameda es uno de los puntos claves para estas exploraciones ya que desde ella parten varias de las galerías principales de algunas de estas canalizaciones. Los compañeros y vecinos de Carmona Antonio González Cantero y Enrique M. Peña Pérez  que colaboran con las exploraciones de la AAES me dan referencias, entre otras  de varias de estas minas,  una de ellas  situada en el interior de una antigua carpintería, en el número 6 de la Avenida de Portugal que es  propiedad de D. Felipe Rodriguez de los Santos. 
Fachada de la carpintería propiedad de Felipe  Rodriguez de Los Santos en la Avd. de Portugal.

A principios del mes de abril concretamos una visita con el propietario para la exploración de la mina que se encuentra situada en un patio a cielo abierto en la zona trasera del taller. La entrada esta elevada unos dos metros sobre el suelo sobre un cortado y el escaso caudal que brota de la mina es utilizado pata el mantenimiento de un pequeño jardín-huerta. La mina resulta tener un escaso desarrollo y esta constituida por dos galerías de morfología y estado de conservación muy desigual. Realizamos la exploración completa, un croquis topográfico y un reportaje fotográfico. La impresión es que estamos ante lo que queda de una mina que fue cortada por un talud o rebaje del terreno realizado en la zona para la construcción de la propio Alameda. Toda la zona, como pasa en otros enclaves de Carmona situados extramuros, ha sido transformada  durante la Edad Media, dándole la morfología actual de gran explanada o espacio abierto donde se organizaron  todo tipo de eventos como ferias de ganado, zocos,   lugares de rezo o esparcimiento y esto hubo de realizarse  ganado terreno a la colina. La mina que nos ocupa debió formar parte de otras canalizaciones de origen romano  situadas en la zona, probablemente como galería de aporte a una mina más grande y estas obras la dejaron aislada y “colgada” sobre un talud. 

Entrada a la mina desde el patio trasero del local.

Descripción de la mina:

La entrada a la mina esta constituida por una construcción de ladrillo y mortero que forma un pasillo de 1,50 m. de largo por 1,90 de alto  y unos 65 cm. de ancho abierta sobre el  muro de contención del talud. El revestimiento exterior de dicho muro es de factura reciente compuesto de hormigón y ladrillo rasilla, de hecho el padre de Felipe nos confirma que fue construido hace unos 30 años  para reforzar la pared que era de roca poco consistente . La construcción interna parece mucho más antigua, ha perdido parte del enlucido quedando los ladrillos vistos . En tiempos anteriores a la carpintería esto fue una vivienda , en los antiguos muros de la misma aparecen ladrillos iguales a los presentes a la entrada de la mina. La mina por tanto debió utilizarse desde siempre  para el abastecimiento de esta vivienda. Actualmente aporta muy poca agua y sólo se utiliza para riego. Felipe nos dice que desde tiempos remotos se vienen realizando  limpiezas de las galerías para mantener el flujo de agua que se ha visto mermado por sucesivos derrumbes de la galería.  Bajo la entrada a la mina y sobre el muro parte una tubería que conduce el agua recogida en una pequeña arqueta hacia unos depósitos. Traspasado el pequeño pasillo de entrada accedemos a una cámara irregular  de unas dimensiones de unos 3X4 metros , producida por derrumbes sucesivos, debido a la mala consistencia de la roca, de hecho existe un gran boquete en el techo. por el que entra la luz. Sobre las paredes se extienden una gran cantidad de raíces que han favorecido este proceso de descomposición de la roca. 




Dos imágenes de la entrada al interior de la mina a trabes  de una pequeña construcción de ladrillo.

Desde este punto existen dos continuidades posibles, una galería con dirección oeste  que presenta muy buen estado de conservación. Esta excavada a pico de hierro  curvo, se aprecian huellas de cincel plano en los techos. Tiene una sección cuadrada con unas dimensiones medias  de 1,70 m. de altura por 60 cm. de ancho, presenta una línea de lucernarios en el lado izquierdo (que es el sentido de excavación que marcan las huellas de herramientas)   espaciados a distancias de entre 60 y 70 cm. A los 20 metros concluye porque se dejó de excavar, no se aprecia el contacto con ningún manantial pero por el suelo corre un pequeño hilo de agua. Las características métricas los lucernarios y las características huellas de herramientas en hastiales y techos   indican un  origen romano. se trata de una típica galería de captación, excavada perpendicularmente a la galería principal y cuya finalidad suele ser recoger aguas difusas procedentes de filtraciones o pequeños veneros. Estas galerías suelen estar en la base de las lumbreras por lo que es probable que la entrada actual de la mina fuera una lumbrera antes de las remodelaciones del terreno.


Imágenes de la galería lateral que se encuentra en muy buen estado de conservación y culmina a los 20 metros de desarrollo.
La otra continuidad es hacia el Sur  y en este caso se trata de una galería que se ha derrumbado parcialmente  por la mala consistencia de la roca, por sucesivas limpiezas se han ido acumulando escombros en el lado derecho según se avanza y tiene unas dimensiones medias de 1,5 metros de ancho por 2 de alto. A causa de los derrumbes han desaparecido las huellas de herramientas o lucernarios. Resulta peligroso avanzar por esta galería y  hay que hacerlo con extrema precaución ya que las paredes y techos están muy descompuestos. Creemos que originariamente era una galería  similar a la anterior pero al estar excavada en unos estratos de roca muy blandos a acabo por colapsar.



Imágenes de la sala de entrada y de la galería que lleva dirección Sur, que se haya parcialmente derrumbada.

   Cuando avanzamos unos 9 metros encontramos lo que parece un pozo completamente taponado y desplazado de la galería, concretamente  en el lado izquierdo según el avance. Hay  mucho material constructivo entremezclado con arena y piedras, distinguimos algunos ladrillos de tipología medieval. Tras este pozo avanzamos otros 9 metros con una dirección similar hasta que la galería culmina en un pequeño pozo lleno de concreciones que parece un manantial, de hecho de la base del mismo parte un pequeño hilo de agua que es el que circula por la mina y  se recoge en el exterior. Desde este punto sale una pequeña y corta galería, de unos  2,5 metros y dirección este que culmina en un muro de ladrillo, los ladrillos parecen ser similares a los existentes en la obra de la entrada a la mina. En este punto culmina la exploración de la mina que tiene un desarrollo total de 43 metros.


Restos constructivos en la base del relleno  de un pozo taponado.

Conclusiones:

La tipología de la mina que se puede apreciar perfectamente en la galería que no se ha derrumbado es claramente romana. Lo que nos parece es  que se trata de una pequeña mina o uno de los sectores laterales de una mina mayor. De hecho si prolongamos  la galería desde la salida (donde esta cortada con el talud) siguiendo la dirección que lleva de 334 grados vemos que acabaría convergiendo en la esquina de la Calle Real con el Paseo del Estatuto que es justamente donde se encuentran las canalizaciones que abastecían tanto al pilar de la Alameda como a las Fuente de Los Leones, justo en este punto encontramos una nueva mina que tiene varios kilómetros de desarrollo y que actualmente esta en exploración y que es la que actualmente abastece el pilar. Las cotas de altura  similares a las que se encuentran ambas galerías podían avalar esta hipótesis. 

Invasión de grandes raíces de higuera que han favorecido el colapso de la galería principal de la mina.


Zona final de la galería principal de la mina, cerrada con un muro de ladrillo.

Como ya hemos dicho al principio de este trabajo parece que nos encontramos ante un gran sistema de minas de origen romano que abastecían a algún asentamiento situado en la zona donde hoy esta la Alameda de Alfonso XIII. Todo este gran sistema fue claramente reutilizado en épocas posteriores como delatan las diferentes reformas que se han realizado en las minas que hemos explorado hasta la fecha. En este caso concreto el pequeño sector de la mina que quedó tras los rebajes de terreno fue reutilizado para el abastecimiento de una o varias viviendas de la zona. En próximas fechas seguiremos investigando las diferentes minas que existen en la zona y esperamos con ello poder realizar un plano y estudio detallado de las diferentes galerías para ponerlas en su contexto histórico y poder elaborar alguna hipótesis sobre cual fue su funcionalidad original.
Finalmente queremos dar las gracias a D. Felipe Rodriguez de los Santos por habernos permitido realizar esta exploración.
  


Croquis topográfico de la mina.




jueves, 19 de mayo de 2016

La mina de agua de la Puerta de Córdoba.




La Puerta de Córdoba esta situada al Norte de la ciudad de Carmona y fue  uno de los principales accesos al recinto amurallado de  la ciudad desde época romana. Su construcción se remonta a la época de máximo esplendor de la Carmo romana, el en siglo I d.C. Se trata de una puerta con un importante  valor estratégico dada su extraordinaria visibilidad cuando se accede a la ciudad desde la  Vía Augusta. Quizás por eso se le dotó del carácter  monumental que tendría un "Arco del triunfo"  como un símbolo del  Imperio Romano ya que fue  decorada con columnas y con un gran  podio interior  de más de dos metros de altura.
 La puerta esta integrada en el flanco Este de la muralla defensiva , justo en el punto donde finalizaba  el Cardo Máximo y donde comienza la citada Vía Augusta, una de las  principales vías  de comunicación y de transportes  de toda la  Bética romana. Hemos de decir que la puerta original era mucho más espectacular que la actual, ya que contaba con un cuerpo superior desaparecido a día de hoy lo que le daba una altura aproximada de unos veinte metros por un ancho de unos treinta. Esta constituida por dos torreones octogonales realizados con sillares de roca calcarenítica, que originalmente estaban cerrados con tres arcos, uno central para el paso de carruajes y dos laterales para el paso peatonal. Cabe destacar que para su  construcción en época romana  hubo de realizarse un importante rebaje del terreno y el acondicionamiento de la vaguada o puerto  excavando sobre la roca  calcarenítica que lo forma
La puerta a sufrido innumerables reformas a lo largo del tiempo pero el aspecto que tiene actualmente es debido a una importante remodelación  realizada en el año 1796 por el arquitecto José de Echamorro. Mirando desde la cara externa de la puerta y a nuestra izquierda se localiza una fuente hecha de ladrillos y  compuesta por un pequeño caño y un abrevadero. Por su  tipología  podría haber sido construida o reformada con las obras realizadas sobre la puerta en el siglo XVIII.

La fuente de la Puerta de Córdoba. Foto. José Millán

 A finales del  pasado mes de marzo el compañero Angel Escamilla Aparicio, vecino de Carmona y colaborador de nuestro proyecto de exploración de las minas de agua en los Alcores,  nos informa de la existencia de una posible mina de agua  situada en las proximidades de la citada puerta y que parece ser que la alimenta. El acceso a dicha galería se encontraba en la misma fuente, en  un pequeño registro realizado sobre uno de los muros de la misma y que se encuentra en el interior de una finca. Solicitados los correspondientes permisos gestionados por Ángel realizamos una primera exploración de la galería.

Acceso al interior de la fuente. Foto: José Millán.
Accedemos a trabes de una pequeña ventana rectangular de hierro de unos 50X50 cm.  colocada en un hueco abierto sobre  uno de los muros de ladrillo de la fuente que da acceso  al interior de la estructura compuesta de un pasillo de 1,70 X0,70 m. realizado con ladrillo de tipología medieval y un enlucido muy tosco de mortero de cal. La zona superior esta cerrada por una bóveda de cañón sin enlucir. La base de la galería esta compuesta por una canalización  hecha de obra de ladrillo y mortero. Hacia la salida de las aguas  el pasillo culmina en especie de torreta circular de unos  tres metros de altura equipada con  un registro superior que esta cerrado. Esta zona ha sido restaurada o modificada porque vemos que los enlucidos son diferentes y están en mucho mejor estado, presentando incluso un revestimiento de cal hidrófugo.
Desde este espacio, que hace de colector, sale el agua por un canal hacia la fuente. Existe una antigua puerta de acceso desde la calle (zona exterior de la fuente) que esta tabicada. Desde este punto recorremos 13,5 metros llevando una  dirección de  200º, es decir al  suroeste llegando a un punto donde acaba  la  galería artificial,  conectando con el cantíl rocoso y comenzando una mina de agua excavada en la roca.

Cuerpo interior de la fuente compuesto por un pequeño torreón circular. Foto. José Millán.
Galería revestida sobre la canalización que lleva el agua a la fuente. Foto. José Millán.

La roca tiene poca consistencia ya que se trata de una roca calcarenitica con un alto contenido de margas.  En el punto de unión de la mina  con la galería existe un pequeño pozo de registro reforzado con ladrillo y rasilla moderna, esta parcialmente desprendido de la roca y entra luz  por una gran grieta existente entre esta estructura y la roca. .
La galería por la que penetramos esta excavada a pico de trazado curvo y con sentido de excavación hacia el interior, tiene  apenas  10 cm. de altura de agua y una altura inicial de 1,70 m. por un ancho de 60 cm. presenta lucernarios excavados en el lado izquierdo según el sentido de excavación espaciados  cada 80 cm. aproximadamente, mantiene un rumbo similar al de la galería precedente pero girando un poco al oeste, hasta los 205º. La sección de la galería es rectangular y los techos están abiertos con la típica herramienta plana que encontramos en otras minas estando las paredes de la galería  (hastiales)  abiertos a pico. Recorremos unos 12 metros hasta que la galería hace un quiebro a 90º donde vemos claramente que estamos en un punto de empalme de dos galerías,  ya que tras recorrer dos metros en dirección perpendicular vuelve a recuperar la dirección original y entramos en un  nuevo tramo donde las marcas de excavación, siendo las mismas herramientas, vienen hacia nosotros y los lucernarios pasan a estar en el lado contrario (derecho). La dirección de este nuevo tramo gira un poco al este a los 191º.

Imagen de un lucernario. Foto. José Millán.

Imagen de la galería de la mina de sección rectangular, se aprecia la excavación de los techos con una herramienta plana y los hastiales con pico curvo. Foto. José Millán.

En este nuevo sector de la mina  se han producido varios derrumbes de la  zona inferior, causados por la acción del agua y la poca consistencia de la roca lo que hace que los anchos de la galería aumenten en algún punto hasta casi un metro, la altura permanece más o menos constante a 1,80 metros. Desde este punto podremos recorrer 19,4 metros hasta una lumbrera taponada completamente por escombros, no obstante podemos apreciar que se trata de una lumbrera rectangular y por sus dimensiones de tipología romana. Cerca de la base de la lumbrera existe una gran hornacina excavada en la roca para depositar las vasijas con aceite con las que recargar las lucernas.

Zona de la galería donde se han producido derrumbes. Foto. José Millán.

Hornacina excavada para depositar vasijas de aceite con las que recargar las lucernas. Foto. José Millán.

Las primeras conclusiones es que estamos ante una mina de origen romano. Las marcas de herramientas, los  lucernarios, las hornacinas y el putei taponado son inequívocos en este aspecto. Desconocemos si originalmente abastecía a una fuente pública o a alguna canalización pero me inclino más por la primera hipótesis dado su lugar estratégico como punto de avituallamiento a la salida de la ciudad. La fuente actual se construyo adosada  al cantil rocoso para captar las aguas de la mina mediante una galería, no hay ningún rastro de las estructuras romanas que seguro existirían en esta zona. La tipología de la fuente y del conducto concuerda con la reforma realizada a la puerta en el siglo XVIII por lo que probablemente sea una obra contemporánea a esta y puede que una  reforma de una fuente más primitiva pero  no hemos encontrado ninguna referencia  al respecto.

Representación tridimensional de la mina.


Zona inicial de la galería de la fuente. Foto. José Millán,

En cuanto al sector de la mina explorado  hemos comprobado como esta excavada por dos equipos en sentidos contrarios,  lo que es una técnica  habitual cuando se conectan galerías, esto permite hacer las correcciones precisas en el punto de empalme, tanto de rumbo  como de profundidad.
La galería viene trazada desde  la zona del Alcazar donde sabemos que existen aljibes y manantiales , un equipo vino excavando desde ese sector y en las proximidades de la puerta otro equipo excavó buscando esta galería hasta el punto de empalme que hemos descrito. En este caso no se trata realmente de una mina de agua como tal ya que no esta siguiendo el trazado de un manantial previo sino que se trata más bien de  un acueducto cuyo  objeto es dotar a este importante enclave de un punto de agua, por desgracia la lumbrera taponada no nos ha permitido continuar la exploración pero sabemos que existen más puntos de acceso (lumbreras)  situadas entre este punto taponado y el Alcazar. Vamos a realizar gestiones para intentar acceder a la mina por alguno de estos puntos y completar su exploración y topografía. Acompañamos este artículo con una foto de satélite de la zona donde se dibuja el trazado de la mina y una representación tridimensional de las galerías topografiadas.

Superposición del trazado de la mina a la foto de satélite.
Damos las gracias a Angel Escamilla por hacer de mediador en esta exploración y a los propietarios de las fincas anexas a la fuente por permitirnos el paso. Los trabajos topográficos han sido realizados utilizando un DIXTO (medidor electrónico mediante láser), y todo el trabajo de exploración y topografía por Julio Guijarro y José Millán.




domingo, 8 de mayo de 2016

La cueva del tabaco o de Marileche,

La cueva del Tabaco o de la Marileche se haya situada en el barrio carmonense del Almendral, por su situación se trata de  una cavidad conocida popularmente, aunque  no hemos encontrado referencias escritas sobre ella , sólo verbales, y siempre por parte de lugareños, la mayoría residentes en el barrio señalado. Las primeras referencias sobre esta  cueva nos llegaron por parte de D. Ángel Escamilla Aparicio, vecino de Carmona y colaborador en la exploración de minas. Ángel nos comenta que se trata de una cueva de gran longitud, con varios lagos y de origen desconocido, lo que evidentemente despierta nuestra curiosidad. Parece que algunos pensaron que debió  ser  una cueva utilizada  para secar el tabaco, de ahí su nombre,  también nos dicen  que hace algunos años existían   entradas a la cueva  desde el mismo barrio del Almendral y  que fueron tapadas. Ángel nos comenta  que la entrada a la cavidad, situada en el escarpe, fue dinamitada hace años  para intentar taparla, pero que se podía acceder a ella entre los bloques. Hemos de decir, para situarnos,  que dicho barrio se haya situado en la zona sur de Carmona, justo encima del escarpe rocoso que  da paso a la Vega, se trata de  una barriada edificada a principio de los años 90.

Foto satélite de Carmona donde se señala la localización del barrio del Almendral donde se encuentra la cavidad.
Sabemos que en  la zona del escarpe donde se encuentra la cueva existen una serie  de covachas que hace  tiempo estuvieron habitadas. Tanto en la zona donde hoy esta la barriada como en la ladera hacia la Vega han aparecido innumerables vestigios de asentamientos y necrópolis que abarcan del  calcolítico a  la época romana. La zona esta también asociada por proximidad  a un importante e histórico enclave arqueológico carmonense conocido como Campo Real. 
El pasado mes de marzo realizamos una  primera inspección de la cavidad acompañados por Ángel que nos lleva hasta la entrada que es de difícil localización. Lo primero que nos sorprende son sus características, ya que pronto comprobamos que no era una cavidad natural sino una mina excavada sobre materiales muy blandos. Igualmente nos sorprende no encontrarnos las características huellas de picos de hierro propias de las minas alcoreñas   sino las  de una especie de azada  de unos 9 cm. de ancho y con la que claramente se han abierto todas las galerías. Entendemos que esta debe ser la herramienta más adecuada dada  la poca consistencia de la roca arenosa.

Zona de entrada a la cavidad desde el cantil rocoso. Foto: José Millán.

Acceso a la mina por una pequeña galería entre derrumbes. Foto: José Millán.
La entrada a  la cavidad esta situada sobre  el cantil rocoso y  en una zona que no tiene un acceso muy cómodo, se trata de  una  pequeña cueva de aspecto natural por la que tras avanzar unos metros entre bloques  de derrumbe  se alcanzan las galerías de la mina. Toda la zona de entrada se encuentra en un estado algo precario, estando constituida por  la parte superior de la primitiva galería, que en esta zona esta completamente enterrada bajo escombros.
Las galerías tienen un tamaño medio de 3 metros de ancho por dos de alto, aunque en algún sector llega a alcanzar los cuatro metros de anchura.  Apreciamos como las galerías  están dispuestas formando una especie de enrejado formado por galerías paralelas  de entre 25 y 30 metros de longitud y con con una orientación similar  de entre 60 y 70 grados respecto al norte.  En algunas zonas se ha producido el derrumbe de los techos en parte favorecido por la invasión de raíces y es necesario superar estrechos pasos entre los escombros. De estas  galerías principales salen a distancias de unos seis metros  galerías perpendiculares a derecha e izquierda de entre 6 y 3 metros de longitud. Las galerías principales están conectadas entre sí por galerías más pequeñas. Todas las galerías han sido excavadas con azadas. En el lateral de una de las galerías aparece una pequeña gatera que da acceso a  un pozo de unos 9 metros y  que  parece tener una función de ventilación .  El brocal superior parece estar  tapado con losas de piedra . Las dimensiones del pozo rectangular  nos resultan totalmente familiares , tiene 0,90X 1,50 m. y esta equipado con mechinales.  Se trata de un pozo idéntico a los que encontramos en todas las minas de agua  que estudiamos en los Alcores, es decir el clásico putei romano. El hallazgo de este pozo por tanto  nos hace sospechar que estamos ante una obra de origen romano.


Huellas de azadas en los hastiales de la mina. Foto: José Millán.


Azada romana muy similar a las actuales que pudo ser la herramienta utilizada.

Vista la estructura de la mina , sus dimensiones y su más que probable origen romano nos parece sumamente interesante realizar una exploración completa acompañada de un levantamiento topográfico. La función de la mina no parece otra que la de  extracción de calcarenita en un estado terroso, material que vulgarmente llamamos albero. A lo largo de las galerías se ven rocas de pequeño tamaño que han sido desechadas lo que da muestras de que sólo se buscaba el material blando que era excavado con grandes azadas como muestran las visibles huellas de la pared. La forma de enrejado parece producida porque se fueron siguiendo las betas de material blando entre la roca más compacta. Localizamos algunos fósiles propios de esta roca en las paredes de la mina, pequeñas conchas de moluscos bivalvos. También encontramos una gran hornacina excavada en la pared con la misma herramienta de excavación y que debe estar relacionada con la iluminación de la mina, quizás para depositar una vasija con aceite para recarga de lucernas.

Entre la roca aparecen fósiles de bivalvos. Foto: José Millán.

Hornacina excavada en la pared que pudo ser utilizada para albergar una vasija de aceite con la que recargar las lucernas. Foto: José Millán.

Una de las galerías principales o "calles" de la mina, en el suelo se aprecian pequeñas rocas que han sido desechadas en la excavación. Foto. José Millán.

Pozo de tipología romana fotografiado desde su base y situado en uno de los laterales de la galería de la mina. Foto: José Millán.
Una vez avisada  a la delegación de patrimonio del  Ayuntamiento de Carmona  del  descubrimiento y de la importancia que podía tener volvemos a la cavidad  acompañados por el  arqueólogo municipal D. Juanma Román, que inspecciona las galerías de la mina e identifica las estructuras excavadas  y algunos restos cerámicos como de origen romano. Juanma nos indica que la mina tiene una justificación evidente ya que   el albero fue un material muy utilizado en la construcción de la primitiva ciudad de Carmona, tanto para  los turdetanos como para  los romanos posteriormente. El albero era  la base principal  de los ladrillos de adobe, mucho más baratos que los de barro y  profusamente utilizados en todo tipo de construcciones  y también la materia prima para  la construcción de los muros de tapial que eran realizados mediante encofrados de madera y albero compactado. Una gran parte de los edificios realizados en la Carmona romana fueron levantados en gran medida  con este  tipo tapial.

En algunas zonas las raíces han provocado derrumbes. Foto. José Millán.
Se han realizado  varias salidas topográficas a la mina que finalmente ha alcanzado un desarrollo total de 513 metros, estando formada por un total de ocho galerías principales o “calles” interconectadas entre sí. Su desarrollo original debió ser mayor ya que algunos sectores son inaccesibles por derrumbe. Creemos que pudo tener varias salidas al exterior ya que en el cantil se localizan varias entradas que están tapadas a los pocos metros. Pensemos que todo este cantil ha sufrido grandes modificaciones y derrumbes de manera natural o intencionada. En las proximidades del cantil también hubo de existir un sistema de infraestructuras y caminos para procesar el material extraído y transportarlo a la ciudad. Creemos que todas las covachas localizadas en esta zona pudieron ser  entradas a galerías de extracción de albero.También se ha localizado un segundo pozo o pueti totalmente colmatado por sedimentos y situado al final de una de las galerías principales.

Representación tridimensional de la mina.
A efectos descriptivos hemos dividido la mina en tres sectores:
Un sector central, más accesible y claramente más visitado por lo que es el que esta más deteriorado. Esta compuesto por cuatro de las ocho calles que forman la mina. En este sector encontramos el pozo de ventilación que según la topografía se encuentra en mitad de una de las calles de la barriada, entre dos portales. Su situación lo convierte en un posible punto de acceso a la mina, más seguro que la entrada desde el cantil.
Otro sector de dos calles situado al norte y al que se accede por unas pequeñas gateras entre derrumbes, este es un sector donde vemos que las galerías principales son más anchas, llegando a los cuatro metros y que probablemente conectaría con un nuevo sector inaccesible porque esta completamente colapsado.  En esta zona ha habido grandes derrumbes, quizás provocados por las obras de construcción de las casas que están justo encima sumado a  que la roca es muy poco consistente
El último sector esta al sur y se accede desde casi la misma entrada por unas gateras, es el sector mejor conservado ya que apenas hay derrumbes, quizás porque  la roca tiene una consistencia algo mayor que en el resto. Es en este sector donde encontramos el segundo pozo completamente taponado. No hay evidencias de continuidad de esta zona hacia el sur.

Zona final del sector central  donde se ha formado un pequeño charco por agua infiltrada. Foto José Millán.

Zona final del sector Sur que es el mejor conservado y  donde se aprecian  dos galerías laterales y perpendiculares que son de corto desarrollo y que siguen las betas de material blando. Foto: José Millán.
Se ha instado al Ayuntamiento a que se interese por esta mina y sea protegida dada su importancia y antigüedad. El hecho que esté  situada bajo una barriada creemos que  hace  más necesaria  esta conservación, ya que un colapso de estas galerías, que son de gran volumen, podría afectar a la estabilidad de los edificios que hay encima. Por otro lado es una mina muy peculiar por el tipo de material extraído no teniendo constancia de que existan minas similares en la zona, al menos que hayan sido estudiadas. Creemos necesario un estudio a fondo de toda la zona y determinar si realmente existieron una sucesión de explotaciones subterráneas similares como parecen indicar las covachas que aparecen a lo largo del cantil, Próximamente publicáremos una topografía detallada de la cavidad junto con estudio  más extenso sobre esta mina.

Superposición de la mina a la foto de satélite donde se aprecia la estructura de enrejado.
Los trabajos topográficos de la mina han sido realizados por Julio Guijarro  y por mi,  utilizando  un DIXTO, el procesamiento de los datos ha siso realizado por Julio.
Agradecemos la colaboración de Ángel Escamilla que nos ha mostrado la mina y la participación del arqueólogo  del Ayuntamiento  Juanma Román. También agradecer la colaboración  del geólogo Antonio Gonzalez Cantero, vecino de Carmona y colaborador de nuestro proyecto de exploración de las minas carmonenses.






















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